El Pacto Histórico anunció que creará lo que denominó su “propia Registraduría” para las elecciones del 8 de marzo, con el fin de monitorear el escrutinio y hacer seguimiento al conteo de votos a través de un sistema interno que digitalizará los formularios E-14.
El movimiento explicó que esta estrategia hace parte de un plan de vigilancia electoral diseñado ante los “riesgos” que, según advierte, persisten en el proceso electoral colombiano.
El representante a la Cámara Alirio Uribe aseguró que el partido conformó una comisión nacional de cuidado electoral y que desplegará diferentes mecanismos para supervisar la jornada, entre ellos una plataforma propia para el seguimiento de los resultados.
“Vamos a tener nuestra propia registraduría, donde vamos a digitalizar, contabilizar y hacer todo el seguimiento a los E-14”, señaló Uribe, quien agregó que el movimiento contará con más de 500 abogados para atender eventuales controversias durante la jornada electoral.
Cuestionamientos al software electoral
La decisión se produce luego de que dirigentes del Pacto Histórico se sumaran a las advertencias del presidente Gustavo Petro sobre supuestos riesgos asociados al software utilizado en el proceso de escrutinio.
Según el movimiento político, hasta ahora no se ha realizado una auditoría técnica independiente que permita verificar de manera integral el funcionamiento del sistema.
La senadora María José Pizarro sostuvo que la confianza electoral depende de la posibilidad de realizar revisiones técnicas completas y cuestionó la reciente exhibición de fragmentos del software por parte de la Registraduría.
“Mostrar no es auditar. Una exhibición supervisada donde no se pueden hacer pruebas no equivale a una auditoría técnica independiente”, afirmó.
Pizarro indicó que, a su juicio, no se ha realizado una revisión integral del código fuente ni un análisis técnico que permita detectar vulnerabilidades en las etapas de preconteo, escrutinio y consolidación de resultados.
Advertencias sobre antecedentes electorales
La senadora Pizarro también recordó una decisión judicial relacionada con irregularidades detectadas en procesos electorales anteriores.
“El fraude de 2014 no es una teoría, es una sentencia del Consejo de Estado que probó que 1.412 mesas fueron saboteadas y que más de 236.000 votos fueron excluidos”, afirmó.
Según explicó, en ese fallo se ordenó avanzar hacia un software estatal que garantizara mayor trazabilidad en el escrutinio, una medida que, de acuerdo con el Pacto Histórico, aún no se ha implementado plenamente.
En ese contexto, el movimiento político anunció que buscará contar con testigos electorales en la mayor cantidad posible de mesas de votación y reforzar los mecanismos internos de verificación de resultados durante la jornada electoral.