Desde mediados del segundo semestre de 2025 en el país se ha vivido la carrera política por gobernar en el siguiente periodo, que culmina al finalizar la década, y que se ha caracterizado por ataques personales entre los candidatos con el fin de llamar la atención del electorado. Entre un escenario en el que hubo 19 precandidatos que se redujeron a cuatro en dos consultas diferentes y que se sumaron a otros políticos que decidieron lanzarse bajo la figura de firmas.
Sin embargo, casi un año más tarde, los nombres que más suenan para ser el próximo presidente son el candidato Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Ambos han mencionado que tienen la intención de ser elegidos por voto popular en la primera vuelta, algo que solo ha logrado una persona desde que en Colombia se aplica el mecanismo de 50+1 para conseguirlo.
Por ello, en La FM consultamos con analistas políticos qué significado tiene para Colombia que cualquiera de los dos logre la elección el 31 de mayo de 2026 y conocer cuáles serían sus consecuencias.
Una victoria en primera vuelta no sería conveniente para Colombia
Juan Falkonerth indica a La FM que hoy por hoy "estamos viendo dos proyectos políticos antagónicos, totalmente opuestos, donde cada uno defiende unos ideales y unas bases políticas propias de sus planes de trabajo". Lo anterior es el detonante para que en el país haya polarización, en medio de un agite político por llegar a la Casa de Nariño. En esto coincide Gabriel Cifuentes, que no solo indica que "son candidatos con ideas radicalmente opuestas", sino que además coincide con Falkonherth en que no es posible una victoria en primera vuelta por parte de ninguno de los dos.
Falkonerth se basa en los resultados de diferentes encuestas aplicadas para afirmar que ambos sí pueden liderar la votación, pero no con la cantidad suficiente de sufragios, lo establecido por la ley, para ser proclamado como presidente electo: "(...) definitivamente ningún candidato parece tener los votos suficientes para que tengamos presidente de la República en nuestras elecciones".
Gabriel Cifuentes consultado por La FM, asegura que "un escenario de segunda vuelta sería conveniente para reducir el extremismo" que hay en el país. Refuerza esta idea, argumentando que si alguno de los tres subiera en primera vuelta, significa que en Colombia, pese a tener una polarización marcada, hay "una facción que se impone sobre la otra" y que el "país no está divido en muchas partes, sino en dos partes y una prevalece sobre la otra".
Lo anterior, a nivel político, es "inconveniente" para Cifuentes, dado que "no hay incentivos en diálogos" y la imposición, "solo se traslada al legislativo donde el diálogo se transaccione". Falkonerth indica que una hipotética victoria en primera vuelta permite al ganador "no tener que hacer negociaciones, lo que le ayudaría de alguna manera a tener menos compromisos a nivel político".
La importancia de la segunda vuelta
De acuerdo con Cifuentes, la segunda vuelta en Colombia es necesaria para reducir los extremos políticos, dado que quienes pasen, buscarán alianzas políticas que los obligue a negociar y reducir el impacto de sus ideas en el ámbito político. "Cuando no hay un escenario de segunda vuelta no hay incentivos para alianzas", concluye.
¿Qué significaría para Colombia que Iván Cepeda o Abelardo de la Espriella ganen en primera vuelta?
Teniendo en cuenta que en su discurso Iván Cepeda ha mencionado que busca en primera vuelta ganar las elecciones, la FM planteó escenarios hipotéticos con él y con Abelardo de la Espriella, quien no ha ocultado esta misma intención de cara a las elecciones del 31 de mayo de 2026.
Escenario 1: Iván Cepeda
Si el candidato del oficialismo consigue derrotar a sus otros 13 rivales en carrera, si contamos lo que los colombianos verán en los tarjetones, sería la confirmación de la izquierda logró "mostrar que tienen la contundencia para conseguir ese triunfo, y que pocos presidentes, digámoslo, en la época reciente, pues lo han logrado" en la región.
Además, indica que para que esto ocurriera, tendría que gozarse "de un apoyo ciudadano considerable y eso le daría a las bases, en este caso, del oficialismo, para lograrlo".
Escenario 2: Abelardo de la Espriella
Falkonerth indica que la narrativa de De la Espriella busca el voto útil y así "no desgastarse ni dividir los votos con su adversaria natural, que sería en este caso Paloma Valencia, ya que ellos estarían compitiendo prácticamente por el por el mismo nicho electoral".
Esto último es para Falkonerth una estrategia político electoral "invitando a sus bases a dar un golpe contundente, pero sentimos que en el fondo lo que se está intentando es asegurar la el paso a la segunda vuelta".
La hipotética victoria
Si Abelardo de la Estrella lograra, en un caso hipotético, lograr este propósito, "sería una derrota fuertísima al proyecto político del presidente Gustavo Petro", dado que, asegura Falkonerth, tendría consecuencias para la izquierda".
La responsabilidad de quien sea electo presidente
Pero más allá de los resultados que deriven en el reemplazo de Gustavo Petro, para Cifuentes, el presente proceso electoral demostró, "campañas agresivas, muy sucias por todas partes, cargada de adjetivos de ataques" por parte de la mayoría de participantes, donde también figuró el nombre de Uribe y Petro, como enemigos de narrativas de los candidatos que luchan por el poder.
"Pero más allá de lo que puede suceder en una campaña, un espacio natural de contienda electoral; llegue quien llegue, debería ser consciente de la responsabilidad que tiene para mantener a Colombia en un espacio democrático", concluyó Cifuentes.