Los resultados de las elecciones legislativas que se llevaron a cabo este fin de semana, deja a varios partidos como los grandes perdedores, tras no haber podido conseguir ninguna curul en el Congreso.
Para poder tener representación, las colectividades debieron alcanzar una votación de mínimo el 3% de la totalidad de los votos depositados en las urnas para el Senado o la Cámara. Es decir, para el caso el Senado, el umbral quedó en alrededor de 582.695 votos, lo que quiere decir que aquellas colectividades que no alcanzaron esa cantidad de sufragios, perderán su personería jurídica.
Ese es el caso de al menos tres partidos políticos que no habrían logrado el umbral, de acuerdo al preconteo entregado por la Registraduría: Oxígeno, La Fuerza y Comunes.
El Partido Oxígeno, liderado por Ingrid Betancourt, solo alcanzó 27.879 votos, que representan apenas el 0,14%, así que no estuvieron ni cerca de alcanzar el umbral electoral, por lo que una vez termine el escrutinio y se declare la elección antes del 20 de julio, perdería su personería jurídica y tendría que desaparecer como colectividad.
El partido La Fuerza, liderado por Roy Barreras, que sirvió como plataforma política para la coalición que se denominó Frente Amplio, logró 396.042 votos que representan el 2,03%, por lo que tampoco le habría alcanzado para mantenerse con vida luego de estas elecciones.
Y el partido Comunes, que surgió del proceso de paz, producto de la desmovilización de las Farc, tampoco logró ninguna curul en estas elecciones, por lo que tendrá que desaparecer. Comunes participó en la contienda dentro de la coalición de Fuerza Ciudadana y su personería sirvió de plataforma para entregar los avales, pero toda la coalición logró 114.722 votos, que representan el 0,59% de los apoyos.
Estos tres partidos políticos tampoco alcanzaron escaños en la Cámara de Representantes, por lo que la personería jurídica no podría salvarse por ningún lado. No obstante, el Frente Amplio que obtuvo más de 396.000 votos, buscará la manera de pelear en los escrutinios para tratar de salvarse y poder meter algunos congresistas en el transcurso de los próximos días.