El Gobierno nacional aseguró que se superaron las tensiones con los gobernadores del país por la aplicación del decreto de emergencia económica que crea nuevos impuestos al licor y al tabaco.
Al término de una reunión con los mandatarios regionales, el ministro del Interior, Armando Benedetti, afirmó que hubo compromisos para garantizar que las finanzas territoriales no se vean afectadas y sostuvo que todos deberán acatar la medida.
Según explicó el jefe de la cartera política, el Gobierno se comprometió a compensar a las regiones en caso de que la aplicación del decreto genere una disminución en los ingresos que hoy reciben los departamentos por concepto de esos gravámenes.
Benedetti indicó que este fue uno de los principales puntos abordados en el encuentro, en medio de la preocupación expresada por varios gobernadores sobre un eventual impacto fiscal.
Se mantendrá autonomía de regiones, dice Benedetti
“El primer acuerdo es el que tiene que ver con que si estos impuestos afecta; entonces, la recaudación para el presupuesto de ellos. Quedó claro que si eso llegaba a pasar, si eso se erosionaba, la Nación asume lo que haga falta para compensar eso. Ahora viene el otro tema constitucional”, dijo.
En ese contexto, el ministro Benedetti sostuvo que también se discutieron los reparos jurídicos planteados por algunos mandatarios, quienes han señalado que el decreto podría afectar la autonomía de los entes territoriales.
El Gobierno reiteró que la medida se ampara en decisiones previas de la Corte Constitucional y en la declaratoria de emergencia económica, mecanismo previsto en la Constitución para enfrentar situaciones macroeconómicas excepcionales.
¿Se acabó la rebelión?
Benedetti fue enfático en señalar que, tras el encuentro, quedó claro que los gobernadores deberán aplicar el decreto. De acuerdo con el funcionario, las diferencias que se habían hecho públicas en los últimos días fueron superadas.
“Se acaba la discordia o el enfrentamiento que había más bien. Y que la palabra rebelión es inventada por los medios. Les toca aplicar el decreto. Tienen que aplicarlo”, señaló.
El pronunciamiento se da luego de varios días de tensión entre el Gobierno nacional y los mandatarios regionales, algunos de los cuales habían advertido que no aplicarían el decreto mientras no se resolvieran sus inquietudes fiscales y constitucionales.
Sin embargo, con este encuentro y el posterior anuncio, el Ejecutivo busca cerrar el capítulo de confrontación política y avanzar en la implementación de las medidas adoptadas para aumentar el recaudo y enfrentar el déficit fiscal.
No obstante, el debate sobre los alcances del decreto y sus efectos en las regiones continúa abierto y será objeto de seguimiento tanto por los gobiernos locales como por los órganos de control y la Corte Constitucional. Incluso, se convocó una nueva reunión para los próximos días.