El empalme de De la Espriella empezó antes del primer encuentro con el Gobierno Petro

Aunque la primera reunión formal será el 2 de julio, las auditorías, los reclamos y los choques ya marcan la transición entre ambos gobiernos.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, designó a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, como coordinador de un empalme ruidoso y repleto de desconfianza hacia el gobierno de Gustavo Petro. Crédito: AFP

Desde que Abelardo de la Espriella decidió ser candidato, la discreción no ha sido un eje de su estrategia. La transición a un nuevo gobierno, al suyo, tampoco descarta el ruido. La primera reunión para coordinar el empalme tuvo a unas mil trescientas personas, de acuerdo con su equipo, e invadió la universidad Sergio Arboleda.

El encuentro fue el primer paso de la estrategia Arca de Noé, un tipo de auditoría que promete ser “anticorrupción”, examinar las finanzas y la ejecución de las entidades estatales, y plantear las iniciativas que la administración entrante desarrollará en sus primeros días. Así será el atronador empalme entre De la Espriella y Gustavo Petro.

La sucesión está repleta de fricciones. El mandatario saliente, Petro, rompió la tradición de llamar a su heredero a felicitarlo, y prefirió reunirse primero con quien fuera su candidato, el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, antes que con cualquier integrante de Defensores de la Patria, el movimiento del penalista.

“No hay problema. Estamos esperando es que vengan, si quieren”, sostuvo junto al congresista, que regresa a ser opositor luego de cuatro años como oficialista —y que este martes, 30 de junio, avisó una “desobediencia civil pacífica”—, en una declaración improvisada a la prensa al pie de la Casa de Nariño.

Posteriormente, el fin de semana, Petro designó a su último ministro de Hacienda, Germán Ávila, como coordinador del empalme. Y anunció que entregaría el palacio presidencial el 6 de agosto, no el 7, el día de la posesión. De la Espriella, por su parte, denunció que el Ejecutivo intenta amarrar contratos en sus últimos días.

El empalme arrancó entre advertencias y desconfianza

Los nombramientos, principalmente en provisionalidad, están repartidos entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Unidad Nacional de Protección (UNP). El exministro José Manuel Restrepo, vicepresidente electo y jefe de la muesca del lado del mandatario de derecha, elevó la alerta y envió sendas solicitudes.

En la misiva para la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, Restrepo advirtió que cualquier nombramiento en el período de transición es “una interferencia” en las decisiones autónomas de la dupla elegida para encabezar el Estado, sobre todo si no existe una “necesidad real e inaplazable del servicio” que se contrate.

Y en el documento para Augusto Rodríguez, director de la UNP, Restrepo pidió no proveer cargos de oficiales de protección según un decreto que cambia los requisitos de estudio y experiencia. “Con la seguridad del presidente y de las autoridades de la nación, de Colombia, no se juega”, expresó en un video en sus redes sociales.

Restrepo estuvo en un auditorio repleto en un salón de eventos de la Universidad Sergio Arboleda, en la instalación del empalme. Las mil trescientas personas que lo escucharon se dividieron en veintidós comisiones con el deber de conseguir información sobre el estado actual de las entidades estatales.

La idea es identificar “una serie de problemáticas” corruptas que pueden reflejarse en “malgasto de los recursos, derroche, obras no terminadas, decisiones equivocadas, apropiaciones que no se han debido realizar” o incremento de nómina, manifestó el vicepresidente a los periodistas al término del encuentro.

El Arca de Noé, la auditoría con la que empezó la transición

Si los hallazgos coinciden con los indicios de corrupción y la línea que tanto Restrepo como el propio presidente De la Espriella lanzaron este martes, alertarán a las autoridades judiciales. Entre los veintidós comités se conformó un “grupo élite anticorrupción” que denunciará y un “banco de proyectos” para ejecutar.

La Sergio Arboleda graduó de abogado al presidente electo, Abelardo de la Espriella. También, al expresidente Iván Duque y a sus amigos, el exfiscal Francisco Barbosa y el ex defensor del pueblo Carlos Camargo. Camargo es magistrado de la Corte Constitucional. La FM lo captó en cámara al término de la reunión de empalme, en la que él niega haber estado.

Miguel Gómez Martínez fue vicerrector de la Sergio entre 1986 y 1988. Mientras quien será su precursor, Germán Ávila —con funciones delegatarias mientras Gustavo Petro cumple agenda en Italia—, daba una rueda de prensa sobre el “ambiente confrontacional” de la transición, Abelardo de la Espriella lo designó ministro de Hacienda.

Enrique Gómez, senador electo, hermano de Mauricio, escudero de De la Espriella y asistente a la instalación del empalme, aseguró que Salvación Nacional, su partido, ha radicado 167 derechos de petición para que la administración de Gustavo Petro entregue información sobre su gestión. El Gobierno actual, dijo, “no va a ser sincero”.

Octavio Augusto Tejeiro, el expresidente de la Corte Suprema de Justicia que encaró al ministro del Interior, Armando Benedetti, cuando insultó a la magistrada Cristina Lombana —después de que ordenara un allanamiento en su casa en el Caribe—, también estuvo, igual que el ex representante a la Cámara José Daniel López.

Los invitados al empalme y las primeras respuestas del Gobierno

Jerome Sanabria, creadora de contenido, columnista y opositora a la reforma pensional del Gobierno Petro, fue otra de quienes tuvo derecho a una escarapela para el evento, como Vincent Ramos. El litigante Iván Cancino, a quien le ofrecieron estar en el Ejecutivo, estuvo entre los presentes, así como Wilson Ruiz o Juliana Gutiérrez, la hermana del alcalde de Medellín, Federico.

Ruiz fue ministro de Justicia de Iván Duque. En sus periodos, Elsa Noguera era gobernadora del Atlántico, y ahora suena como posible ministra de Transporte. La exalcaldesa de Barranquilla fue parte de la instalación. Leonardo Huerta, antes fórmula vicepresidencial de la exalcaldesa Claudia López, fue otro concurrente.

Desde Europa, Petro cuestionó la postura abelardista del empalme. “Llevar el empalme a presuntos casos de corrupción, como dice Restrepo, no busca en realidad delitos, que pueden hacerlo cuando quieran, sino a desconocer los grandes avances sociales del gobierno que el siguiente gobierno no piensa proseguir”, escribió en X.

Su delegado en Bogotá, Germán Ávila, afirmó en una rueda de prensa que la administración saliente no entregará “ni más ni menos información de lo que la ley demanda”, pues el empalme “no es un debate político”. “No admitimos ningún tipo de coacción”, subrayó, y agregó que el gobierno actual tiene “las manos limpias”.

El choque de comunicados, videos y declaraciones a periodistas tendrá el 2 de julio un escenario menos mediático y más institucional. A un mes y cinco días de la posesión presidencial, los equipos que Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella nominaron sostendrán la primera reunión formal del empalme.

Una transición sin contacto directo entre los presidentes

Será el comienzo de una metamorfosis permeada hasta ahora por tiranteces y gestos para llamar la atención, como la reunión que el presidente electo pidió con las altas cortes ni bien recibió sus credenciales, y a la que llevó a quien luego nombró ministro del Interior: Rodrigo Lara Restrepo, a quien Armando Benedetti felicitó.

Ni siquiera el primer encuentro formal romperá la distancia entre los presidentes, el saliente y el entrante. Germán Ávila y José Manuel Restrepo, comisionados, protagonizarán el contraste de carpetas, auditorías y conversaciones. El cordobés de nacimiento dejará la Casa de Nariño un día antes de la posesión, sin esperar la tradicional entrega de mando al cordobés por adopción.

La cita llegará después de que Iván Cepeda abandonara la serenidad que prometió para la oposición y endureciera el tono. El excandidato oficialista lanzó una idea abstracta de “desobediencia civil pacífica” si el próximo mandatario colombiano no renuncia a su nacionalidad estadounidense o no aclara su vínculo con el testaferro Alex Saab.

Antes de entrar al parqueadero de la Universidad Sergio Arboleda con una caravana holgada y un esquema de seguridad conspicuo, Abelardo de la Espriella ofreció su primera especie de alocución en sus redes sociales. Allí anunció un aporte de sesenta millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El dinero no es reembolsable, y es “para apoyar este proceso de empalme, de transición, reconociendo la magnitud histórica del desgobierno que estamos recibiendo”, narró De la Espriella. El presidente electo no profundizó en el motivo o el destino de la plata. Su antiguo contrincante no ahondó en la “desobediencia”.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Cómo comenzó el empalme entre los gobiernos de Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella?

Aunque la primera reunión formal entre los equipos será el 2 de julio, la transición arrancó con una masiva reunión en la Universidad Sergio Arboleda, donde el presidente electo lanzó la estrategia "Arca de Noé", un plan de auditorías para revisar la gestión del gobierno saliente y preparar sus primeras decisiones.

¿Por qué el empalme ha estado marcado por tensiones entre ambos gobiernos?

La transición comenzó sin contacto directo entre Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella. Mientras el presidente electo denuncia supuestos nombramientos y contratos de última hora, el Gobierno responde que entregará toda la información exigida por la ley y rechaza que el empalme se convierta en un escenario de confrontación política.

¿Qué es la estrategia 'Arca de Noé' anunciada por el equipo de Abelardo de la Espriella?

Se trata de un esquema de auditorías dividido en veintidós comisiones que revisarán el estado de las entidades públicas para detectar posibles casos de corrupción, sobrecostos, obras inconclusas o incremento de nómina. Los hallazgos podrían ser remitidos a las autoridades y servirán para definir las prioridades del nuevo gobierno.

¿Qué ocurrirá en la primera reunión oficial del empalme?

El 2 de julio se encontrarán por primera vez los equipos designados por Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella, encabezados por Germán Ávila y José Manuel Restrepo. Será el inicio institucional de la transición, aunque los dos presidentes siguen sin sostener un encuentro directo.