La prensa internacional dedicó enorme atención al histórico primer encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en la Casa Blanca, resaltando el cambio de tono tras meses de tensiones bilaterales y destacando tanto los temas tratados como el simbolismo político de la reunión.
The New York Times tituló el encuentro como un momento de alto perfil entre rivales políticos con profundas diferencias ideológicas, señalando que Trump y Petro se reunieron en la Casa Blanca en un intento por relanzar las relaciones bilaterales tras meses de desacuerdos públicos (“President Trump was expected to meet privately with President Gustavo Petro…” — “El presidente Trump se esperaba que se reuniera de manera privada con el presidente Gustavo Petro…”).
The Guardian enfatizó en su titular que ambos mandatarios dejaron de lado los insultos y mostraron una actitud cordial, describiendo la reunión como “Colombian president and Trump put aside insults for amicable White House meeting” (“El presidente colombiano y Trump dejaron de lado los insultos en una reunión amistosa en la Casa Blanca”).
Por su parte, The Wall Street Journal tituló su cobertura “After months of insults, Trump’s meeting with Colombian president ends in detente” (“Tras meses de insultos, la reunión de Trump con el presidente colombiano termina en distensión”), subrayando que, aunque no todos los desacuerdos habían desaparecido, el encuentro marcó un reinicio diplomático y gestos de acercamiento entre los dos líderes.
Associated Press (AP), la agencia de prensa más antigua del mundo, destacó en su nota que Trump describió la reunión como positiva y elogió a Petro, usando el adjetivo “terrific” (“fantástico”) para referirse a su contraparte tras la cita, y resaltó que ambos hablaron de cooperación en temas como narcotráfico, energía y relaciones regionales.
El País de España reseñó que Petro calificó el encuentro como positivo y respetuoso, señalando en su titular que el presidente colombiano valoró el tono cordial y la posibilidad de reconstruir la relación bilateral a pesar de sus profundas diferencias ideológicas.
Huffington Post enfocó su titular en el cambio significativo en la relación de ambos líderes, describiendo cómo pasaron de intercambios hostiles a un diálogo más cooperativo, con pasos iniciales hacia la colaboración en temas clave como narcotráfico y comercio energético.
Otras coberturas internacionales, como las de medios británicos y estadounidenses, también resaltaron que la reunión tuvo lugar detrás de puertas cerradas en un contexto de tensiones acumuladas —incluidas sanciones y revocación de visas— y que, aunque no hubo anuncios de acuerdos concretos, el gesto diplomático fue considerado un posible punto de inflexión en las relaciones entre Washington y Bogotá.