Frenazo al modelo de pasaportes de Petro

El Tribunal de Cundinamarca frenó el proceso que tanto se demoró en la presidencia de Gustavo Petro.

El panorama sobre la expedición de documentos de viaje en el país acaba de dar un giro inesperado. En su más reciente emisión de los Secretos de Darcy Quinn en La FM, la reconocida periodista reveló los detalles detrás de la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, el cual decretó la suspensión provisional de los convenios celebrados entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Imprenta Nacional. Esta medida judicial pone en pausa no solo el modelo actual de pasaportes heredado de la administración pasada, sino también todos los contratos derivados de este acuerdo, encendiendo las alarmas institucionales y jurídicas en el país.

Las razones del Tribunal Administrativo de Cundinamarca para frenar el modelo

La decisión judicial no es menor. De acuerdo con la información revelada por Darcy Quinn, el tribunal encontró múltiples irregularidades y vacíos contractuales que obligaron a intervenir de manera preventiva. Entre los hallazgos más graves se destacan los compromisos presupuestales adquiridos a largo plazo sin el lleno de los requisitos legales indispensables.

Específicamente, se comprometieron recursos públicos de la nación con proyección hasta el año 2036, una vigencia futura que carecía de los avales fiscales obligatorios exigidos por la ley para respaldar operaciones de semejante envergadura. Asimismo, la providencia judicial advirtió sobre sombras e incertidumbres financieras respecto a la participación de terceros de naturaleza privada dentro del esquema, además de una evidente falta de claridad sobre el estado real y operativo de la ejecución de los acuerdos.

La gran contradicción: producción local aplazada hasta 2031

Uno de los puntos más llamativos expuestos en el análisis de La FM radica en la promesa inicial del modelo y su contraste con la realidad cronológica. El nuevo esquema de pasaportes fue presentado públicamente como la gran solución para que el Estado colombiano recuperara la autonomía y la capacidad técnica propia en la fabricación de las libretas de viaje.

No obstante, la realidad contractual demostró un panorama muy diferente. La fabricación de los pasaportes en territorio colombiano apenas está proyectada para iniciar en el año 2031. Esto significa que, en la práctica, las libretas se siguen elaborando fuera del país, un esquema similar al que operaba anteriormente con la firma Thomas Greg & Sons, manteniendo la dependencia de la infraestructura internacional mientras se consolidan los compromisos locales.

El reto para el nuevo gobierno: explicaciones y continuidad del servicio

El coletazo de esta decisión recae directamente sobre el nuevo gobierno, que ahora enfrenta un complejo laberinto administrativo y jurídico. El tribunal otorgó un plazo perentorio de 20 días hábiles para que la administración responda a una serie de cuestionamientos clave: ¿quién está produciendo actualmente las libretas, en dónde se encuentran ubicadas, quiénes participan exactamente en cada fase del proceso de fabricación, y cómo se garantizan los estándares internacionales de seguridad y trazabilidad informática de los datos?

A pesar del revolcón institucional y la suspensión del modelo heredado de la administración de Gustavo Petro, las autoridades han enfatizado que el servicio a la ciudadanía no debe detenerse. El reto principal consiste en garantizar que los colombianos continúen tramitando y recibiendo sus pasaportes con total normalidad, mientras el Ejecutivo resuelve este nuevo "chicharrón" jurídico que pone a prueba la estabilidad de la identificación nacional y la contratación pública.

*Esta nota se realizó con apoyo de Inteligencia Artificial.