Un panorama crítico en materia educativa heredado por la actual administración fue presentado este martes por la ministra de Educación Nacional, Ilva Myriam Hoyos Castañeda, ante la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes. Durante un debate de control político sobre el empalme, la funcionaria reveló un listado de diez fracturas estructurales que hoy ponen en riesgo la función social de la educación en el país.
Entre las cifras más alarmantes expuestas por el Ministerio se destaca que, para 2025, 1.587.248 niños y jóvenes entre los 5 y 16 años se encontraban por fuera del sistema educativo (equivalente al 16,2% de esa población, es decir, uno de cada seis menores). A esto se suma que la matrícula nacional cayó en 421.142 estudiantes a mayo de 2026 frente al año anterior, lo que representa una disminución del 4,5%.
Las 10 fracturas del sector educativo
La Ministra detalló los diez frentes críticos diagnosticados en el proceso de empalme:
- Dignificación del maestro y directivo docente: El Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), que atiende la salud de 837.275 docentes, pensionados y sus familias, proyecta necesidades por $8,44 billones frente a los $3,94 billones disponibles, generando un déficit de $4,50 billones. Además, la Supersalud formuló 38 hallazgos y se registraron 97.105 tutelas y trámites constitucionales a julio de 2026.
- Metas del Plan Nacional de Desarrollo incumplidas: El gobierno anterior dejó 17 de los 23 indicadores del sector por debajo de lo proyectado. Solo se alfabetizó al 24% de la población prevista (193.134 de 795.868 personas), y la cobertura en educación media llegó al 49,95% frente a una meta del 65%.
- Matrícula en caída: Se registró una reducción de 421.142 estudiantes en comparación con 2025, sin que se contara con un diagnóstico previo de las causas.
- Obras rezagadas y compromisos sin respaldo: De los 19.500 ambientes escolares prometidos, solo se habían entregado 11.341 a julio de 2026. Adicionalmente, el CONPES 4181 dejó vigencias futuras por $13,1 billones sin respaldo fiscal asegurado ni contratación.
- Educación superior sin caja: Para cerrar 2026, la política de gratuidad requiere $245.797 millones adicionales (de los cuales el nuevo Gobierno ya aseguró $185.000 millones). Para 2027, el ICETEX necesita $1,99 billones y solo tiene asignados $467.621 millones. Asimismo, se hallaron cerca de 9.000 convalidaciones represadas y $890.000 millones en riesgo en infraestructura universitaria con 114 proyectos demorados.
- El riesgo educativo del país: Veinte entidades territoriales presentan un riesgo muy alto en acceso, permanencia, desempeño y atención al contexto.
- Saber 11 y medición de aprendizajes: El último dato consolidado de las pruebas Saber en primaria y secundaria data de 2023. En la ruralidad, el 49,51% de los colegios oficiales continúa en la categoría D, la de menor desempeño en Saber 11.
- Baja en cobertura: La cobertura neta escolar descendió del 86,8% en 2022 al 83,6% en 2025, una caída de 3,2 puntos porcentuales.
- Brecha de acceso rural y urbana: La cobertura bruta llegó al 98,5% en zonas urbanas frente al 77,7% en las rurales, evidenciando una brecha de 20,8 puntos porcentuales.
- Estudiantes por fuera del sistema: La cifra de 1.587.248 menores entre 5 y 16 años sin matricularse refleja una exclusión crítica del sistema educativo nacional.
Llamado a la acción y soluciones
Frente a esta radiografía, la ministra Ilva Myriam Hoyos enfatizó que reconocer la magnitud de las fallas no busca mirar al espejo retrovisor, sino actuar con determinación para blindar los derechos de los estudiantes y docentes.
"Reconocer la magnitud de estos problemas no significa quedarse en el pasado, sino identificar lo que está poniendo en riesgo la función social de la educación y actuar con determinación para garantizar este derecho", señaló la jefe de la cartera educativa.
Como respuesta institucional, el Gobierno anunció la implementación de un proyecto de transparencia educativa enfocado en fiscalizar de manera estricta la contratación y el manejo de los recursos públicos, acompañado de mesas técnicas con el Congreso y un seguimiento riguroso a la infraestructura inconclusa.
Finalmente, la funcionaria presentó el Proyecto LEA (Leer, Escribir y Amar), enmarcado en la estrategia Patria Milagro, como una apuesta central por la formación integral para transformar el rumbo educativo del país.