La decisión de Gustavo Petro de asumir un papel más visible en la campaña presidencial de Iván Cepeda desató un debate en La FM sobre el impacto que puede tener la participación del mandatario en las semanas previas a la segunda vuelta. Durante el programa, los analistas Diana Medina, Jan Basset y Augusto Reyes coincidieron en que la candidatura del senador no ha logrado generar la conexión emocional ni la expansión electoral que requería tras la primera vuelta.
La consultora política Diana Medina aseguró que una de las principales diferencias entre las campañas radica en la capacidad de movilizar emociones y construir identidad entre los electores. Según explicó, la campaña de Abelardo de la Espriella ha logrado consolidar una comunidad de seguidores alrededor de símbolos y narrativas que generan sentido de pertenencia.
“Han sabido utilizar al máximo algo que llamamos fandom”, señaló Medina, al explicar que la estrategia ha permitido que muchos simpatizantes se identifiquen con conceptos como “la manada” o “las tigresas”, fortaleciendo el vínculo entre el candidato y sus seguidores.
En contraste, afirmó que la campaña de Iván Cepeda no ha conseguido desarrollar una conexión similar. “Siente uno a Cepeda un poco solo”, dijo, al señalar que alrededor del candidato no es claro quiénes son las figuras que lo acompañan políticamente ni qué sectores representan su proyecto.
¿Por qué los analistas creen que Iván Cepeda no ha conectado con nuevos votantes?
Para el politólogo Jan Basset, el resultado de la primera vuelta refleja errores estratégicos del Pacto Histórico durante la campaña. A su juicio, la colectividad concentró sus esfuerzos en hablarles a los votantes ya convencidos y descuidó a los sectores moderados.
“Yo creo que el Pacto Histórico pecó un poco de soberbia, de creer que ya lo tenían ganado”, afirmó Basset. Según explicó, la campaña se enfocó en actos públicos dirigidos a sus simpatizantes, mientras dejó de lado la búsqueda de nuevos apoyos.
El analista también consideró que la presencia constante de Gustavo Petro terminó ocupando el espacio político de Iván Cepeda. “Dejaron el espacio finalmente a Gustavo Petro, que ocupó toda la escena”, sostuvo.
Basset agregó que el debate alrededor de una eventual constituyente ha dificultado que la candidatura oficialista centre la discusión en propuestas propias. “Iván Cepeda necesita hablarnos de porvenir, de su propuesta a él”, afirmó.
¿Qué implica que Gustavo Petro se ponga al frente de la campaña?
El consultor político Augusto Reyes fue aún más directo al analizar el papel que podría desempeñar el presidente durante la segunda vuelta.
“Lo mejor que podría hacer es aislarse de la campaña”, aseguró.
Aunque reconoció la capacidad de Petro para movilizar emociones y conectar con audiencias masivas, Reyes consideró que una participación activa podría enviar un mensaje político adverso para la candidatura oficialista.
“Al Gustavo Petro estar al frente, al pararse en una tarima y hacer una gira, está reconociendo algo. ¿Qué? Y es que su candidato no funcionó”, afirmó.
Para el estratega, si el mandatario asume el protagonismo de la campaña, estaría admitiendo que la apuesta por Iván Cepeda no produjo los resultados esperados. “Si él lo hace es reconocimiento expreso, ni siquiera tácito. Me equivoqué con la decisión”, señaló.
Los tres analistas coincidieron en que uno de los principales desafíos de la candidatura oficialista será construir un mensaje propio que permita ampliar su base electoral y atraer a votantes más allá de los sectores que ya respaldan al Gobierno. Según lo planteado durante el debate, la campaña deberá definir si mantiene el protagonismo de Gustavo Petro o si fortalece la figura de Iván Cepeda para disputar el respaldo de los electores que aún no han tomado una decisión de cara a la segunda vuelta presidencial.
- Este contenido fue escrito con inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM