El presidente Gustavo Petro respondió a las críticas contra el decreto que fortalece la posición de sindicatos y de los trabajadores en las empresas, en medio de cuestionamientos desde la oposición que, incluso, anticipan demandas contra la medida.
El pronunciamiento del mandatario se dio luego de que sectores políticos, particularmente la candidata presidencial Paloma Valencia, advirtieran que el decreto podría afectar el funcionamiento del mercado laboral y la estabilidad de las empresas.
En particular, se han elevado reparos sobre el fortalecimiento de los sindicatos y su impacto en la relación empleador–trabajador.
Frente a esto, el presidente Petro defendió el alcance de la norma y aseguró que este tipo de instrumentos no son ajenos a economías sólidas.
“El decreto de mejoramiento de la posición de los trabajadores en una empresa respecto a su poder de negociación existe en la realidad en Europa y en EE. UU. y en todos los países desarrollados como Japón y Corea del Sur”, afirmó.
El jefe de Estado agregó que en estos países no solo no se frena el desarrollo, sino que incluso hay esquemas donde los trabajadores participan en la propiedad empresarial.
Nuevo Estatuto del Trabajo
En línea con ese planteamiento, Petro anunció que su gobierno presentará el próximo 20 de julio, ante el nuevo Congreso, el Estatuto del Trabajo ordenado por la Constitución.
“Será allí norma legal el salario vital, sus formas de cálculo y los derechos del pueblo trabajador”, indicó, al señalar que esta iniciativa buscará redefinir las condiciones laborales en el país.
El mandatario planteó que, en las últimas décadas, se han deteriorado derechos fundamentales de los trabajadores, a quienes, a su juicio, “se les han quitado derechos como la estabilidad laboral, el salario que permita vivir y el acceso a la pensión”.
“Han incrementado tanto la explotación laboral que teníamos la jornada más larga de la OCDE con Turquía y la más baja productividad”, agregó.
“Productividad como base para incrementar salarios”
Petro insistió en que la productividad debe ser el eje para definir los incrementos salariales.
“La productividad se mide por la del trabajo (…) y, a partir del salario vital, el aumento salarial real debe calcularse con esta productividad”, explicó.
Según el presidente, este enfoque permitiría generar un impacto positivo en la economía, pues “así aumentará la riqueza en toda la sociedad”.
En ese contexto, propuso consolidar una serie de derechos como pilares del nuevo modelo laboral, entre ellos, “la universidad gratuita, la salud preventiva, el derecho a la pensión y el derecho a trabajar y estudiar deben ser normas y garantías reales en el Estatuto del Trabajo”.
Pensiones y financiamiento de los derechos
El mandatario también hizo referencia a la reforma pensional y su impacto en poblaciones vulnerables. Señaló que garantizar pensiones al campesinado permitiría un “salto de calidad de vida” en el país.
Sobre la financiación de estos derechos, sostuvo que el camino es una mejor distribución del ingreso.
“Nos dirán cómo se financian los derechos (…) pues con una mejor distribución del ingreso nacional”, afirmó.
En esa línea, planteó que sectores con mayores ingresos y rentas no productivas deberán aportar más: “Implica (…) que los sectores sociales que poseen grandes rentas no productivas paguen más impuestos”.