La seguridad en Bogotá volvió a ser tema de confrontación política durante el debate radial “Rounds FM”, donde los concejales Julián Espinosa, de la Alianza Verde, y Jesús Araque, del Nuevo Liberalismo, discutieron sobre la situación de orden público en la capital y la forma en que se interpretan las cifras oficiales.
Durante el intercambio, ambos cabildantes presentaron lecturas opuestas sobre los datos de criminalidad y sobre la gestión de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán. Mientras uno cuestionó la forma en que se comparan las estadísticas, el otro insistió en que varios delitos de alto impacto han mostrado una reducción reciente, aunque advirtió que la impunidad sigue siendo el principal problema.
Espinoza cuestiona cifras y habla de deterioro en seguridad
El concejal Julián Espinoza afirmó que la administración distrital “ha mistificado las cifras” de seguridad al comparar los resultados de un año con otro dentro del mismo gobierno.
“Cuando dicen que todos esos delitos bajaron están hablando del 2024 cuando entró el alcalde Galán con respecto al 2025 que seguía el alcalde Galán”, sostuvo el concejal durante el debate.
Espinoza explicó que, según su análisis, la comparación debería hacerse entre los dos años previos de la administración anterior —2022 y 2023— frente a los primeros dos años del actual gobierno distrital. Bajo ese método, aseguró, varios delitos presentan incrementos.
“Usted ahí encuentra en el secuestro el aumento del 89 %, en la extorsión un aumento del 66 %, un 38 % de aumento en los delitos sexuales, un 32 % en la violencia intrafamiliar y un 14 % en los homicidios”, afirmó.
El concejal también cuestionó que las estadísticas no reflejan lo que, a su juicio, vive la ciudadanía en las calles. Durante su intervención mencionó varios hechos violentos recientes para ilustrar esa percepción.
“No le mientan a la familia de Neil Cubides, que le hicieron el paseo millonario y fue encontrado asesinado en una vereda de Usme”, dijo. También mencionó casos de atracos y agresiones ocurridos en distintos puntos de la ciudad, señalando que “lo que se vive es un infierno”.
Para Espinoza, estos episodios muestran que la población siente miedo en espacios cotidianos. “Las mujeres les da miedo montarse en TransMilenio, a la gente le da miedo montarse en una bicicleta”, aseguró.
Araque defiende reducción de delitos pero advierte crisis de justicia
Por su parte, el concejal Jesús Araque defendió el análisis de las cifras que compara los resultados más recientes y sostuvo que varios delitos han disminuido.
“Hay que comparar el 2025 versus el 2024 porque nueve de once delitos de alto impacto bajaron”, afirmó, mencionando entre ellos el homicidio, el hurto a personas y el hurto de vehículos.
Según el concejal, la actual administración recibió una ciudad con un aumento en los delitos de alto impacto y aseguró que la tendencia comenzó a revertirse. “Recordemos que Bogotá recibió diez de los once delitos de alto impacto al alza”, señaló.
Sin embargo, Araque insistió en que el principal obstáculo para mejorar la seguridad no es únicamente la acción policial, sino la respuesta del sistema judicial.
“Bogotá no cuenta con suficientes policías y falta justicia”, sostuvo. Según explicó, el año pasado se registraron más de 34.000 capturas en la ciudad, pero afirmó que “el 89 % de esas capturas queda en la impunidad”.
El concejal también mencionó cifras sobre el sistema judicial a nivel nacional. “En Colombia 59 de cada 100 capturados en flagrancia por homicidio quedan libres”, dijo, al insistir en que los delincuentes detenidos suelen recuperar la libertad pocos días después.
En su intervención final, Araque señaló que la ciudad enfrenta además un déficit de fuerza pública. “Necesitamos más de 7.600 policías; estamos 32 % por debajo del estándar de la ONU”, afirmó.
El concejal concluyó que la seguridad requiere un trabajo conjunto entre autoridades locales, justicia y Gobierno nacional. “No hacemos nada logrando más capturas si no hay una justicia verdadera”, señaló.