Con un mensaje en sus redes sociales, el senador Iván Cepeda, excandidato presidencial del Pacto Histórico, aseguró que el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien lo venció en las elecciones presidenciales, está confiogurando un “gobierno paramilitar” con sus primeras decisiones.
De la Espriella anunció el fin de semana que decretará la conformación de bloques de seguridad urbana. Aunque hasta ahora no precisa quiénes serán parte de los grupos, en su campaña prometió más protagonismo para militares retirados y veteranos de las fuerzas armadas, algo que para Cepeda es una equivocación.
El senador de izquierda también rechazó el regreso del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) como reemplazo de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), el estatus que el equipo antimotines de la Policía adquirió durante el gobierno de Gustavo Petro. Para el excandidato, eso “criminaliza la protesta”.
“De la Espriella ha sido reiterativo en afirmar que una de sus aspiraciones en la época del mayor apogeo de las Autodefensas Unidas de Colombia era ser, cito entre comillas, paraco con uniforme y con fusil”, sostuvo Cepeda, quien se refirió asimismo a la propuesta de reemplazar al Instituto Penitenciario (Inpec).
Los reparos del Pacto Histórico a la agenda de seguridad del nuevo gobierno
El congresista, que por el Estatuto de Oposición retomará su curul en el Senado tras la derrota en las Presidenciales, dijo que las iniciativas que el nuevo mandatario ha anunciado representan un intento de reencauchar prácticas que marcaron con sangre etapas anteriores de la historia reciente colombiana.
“Hemos llegado a una conclusión grave: en Colombia comienza a configurarse un gobierno paramilitar”, insistió. Aseguró, además, que la conformación de bloques de seguridad —que ya respaldan alcaldes como Alejandro Char, en Barranquilla— implicaría trasladar funciones de la fuerza pública a particulares.
A juicio del senador, sumar a reservistas o militares retirados —un sector bastante afín al próximo presidente, como quedó claro con la designación del general en retiro Jorge Mora como ministro de Defensa—, rompería el principio según el cual el Estado tiene el monopolio legítimo de la fuerza, y podría propiciar estructuras civiles armadas.
La intervención sirvió para criticar todas las decisiones del entrante jefe de Estado en materia de seguridad y orden público, así como el apoyo de alcaldes como Federico Gutiérrez en Medellín. “Desde ya sostienen que toda movilización será expresión de vandalismo y bloqueos”, así que podrían “desatar una brutal represión”.
La tensión permea el empalme entre Petro y De la Espriella
Cepeda reiteró su llamado a la “desobediencia civil pacífica” frente al nuevo Ejecutivo, y les pidió a la Defensoría del Pueblo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos “que observen con especial atención” a Abelardo de la Espriella “y su entorno”.
La diatriba del dirigente del Pacto Histórico llegó en medio del desconocimiento del presidente saliente, Gustavo Petro, a Abelardo de la Espriella como su sucesor. El propio Cepeda había advertido, en una alocución anterior, que solo reconocería a quien lo venció si renunciaba a su nacionalidad estadounidense.
Ante la negativa reiterada de quienes se perfilan como líderes de la oposición en los próximos cuatro años, el electo le ordenó a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, suspender inmediatamente las reuniones de empalme, el proceso en el que el exministro es coordinador. Germán Ávila, delegado de Petro, hizo lo propio.
Con las sesiones detenidas y la transición sumida en una incertidumbre, el gobierno que saldrá de la Casa de Nariño el 6 de agosto y el que entrará al día siguiente intercambian acusaciones mutuas de corrupción y, ahora, de paramilitarismo. Cada uno espera imponer una narrativa.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Por qué Iván Cepeda afirmó que Abelardo de la Espriella está configurando un “gobierno paramilitar”?
El senador del Pacto Histórico sostiene que las primeras decisiones anunciadas por el presidente electo en materia de seguridad, como la creación de bloques de seguridad urbana, el cambio del modelo carcelario y el regreso del Esmad, evocan prácticas asociadas al paramilitarismo y representan un riesgo para el monopolio estatal de la fuerza.
¿Qué decisiones del nuevo gobierno cuestiona la oposición?
Cepeda criticó la creación de bloques de seguridad urbana, la intención de reemplazar nuevamente la UNDMO por el Esmad y la propuesta de reformar el sistema penitenciario. También advirtió que el respaldo de alcaldes y de sectores de militares en retiro podría derivar, según él, en una "paramilitarización" de la seguridad pública.
¿Qué pidió Iván Cepeda frente al gobierno de Abelardo de la Espriella?
El excandidato presidencial reiteró su llamado a la “desobediencia civil pacífica” e instó a la Defensoría del Pueblo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a vigilar las actuaciones del próximo gobierno y sus políticas de seguridad.
¿Cómo impactan las declaraciones al proceso de empalme entre los dos gobiernos?
Los señalamientos se producen en medio de una transición marcada por la confrontación política. Con las reuniones del empalme suspendidas y el intercambio de acusaciones entre los equipos de Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella, la tensión entre oficialismo y oposición se ha trasladado también al relevo presidencial.