La reunión que sostendrán este martes en Washington el presidente Gustavo Petro y su homólogo, Donald Trump, marca un punto clave en una relación bilateral que ha atravesado meses de tensiones, cruces de declaraciones y señales diplomáticas contradictorias, pero que sigue sustentándose en una alianza histórica de carácter estratégico.
El encuentro se produce tras un año de desencuentros entre ambos gobiernos, en medio de debates sensibles como la lucha contra el narcotráfico, la política antidrogas, la transición energética y el manejo regional de la crisis venezolana.
¿Cuáles son las expectativas?
Desde la Casa de Nariño, el Gobierno colombiano ha expresado optimismo frente a la reunión, aunque ha reconocido que el resultado del cara a cara es “impredecible”, dada la complejidad del momento político y la personalidad de los dos mandatarios.
En ese contexto, el Ejecutivo colombiano ha insistido en que la cita busca relanzar la relación bilateral sin desconocer las diferencias ideológicas, pero priorizando una agenda pragmática basada en intereses comunes.
Del lado estadounidense, la expectativa gira en torno a la cooperación en seguridad, control de drogas y estabilidad regional, en un momento en el que Washington mantiene su mirada puesta en el Caribe y el norte de Suramérica como zonas estratégicas.
¿Qué dicen los expertos?
Para el catedrático de Comunicación y Política Internacional de la Universidad Europea de Madrid, Chema Peredo, esa reunión debe analizarse desde tres dimensiones: la historia de la relación entre ambos países, el perfil político de Petro y Trump y el contexto regional, especialmente la situación en Venezuela .
Peredo recordó que Colombia ha sido históricamente el principal aliado de Estados Unidos en América Latina, con una cooperación constante en los ámbitos militar, diplomático y político, pese a momentos de tensión asociados al conflicto armado interno y al narcotráfico.
A su juicio, el encuentro se inscribe dentro de la normalidad de una relación bilateral que, en términos generales, ha sido exitosa .
El segundo eje tiene que ver con el perfil de los mandatarios. Según el académico, aunque Gustavo Petro proviene de una tradición política crítica frente a Washington, no existe una animadversión estructural hacia Estados Unidos.
Por el contrario, considera que el actual Gobierno colombiano es producto de un escenario de posconflicto y alta polarización política, un fenómeno que también se observa en otras democracias occidentales .
Sobre Trump, Peredo señaló que su estilo responde a una lógica populista y transaccional, pero aclara que la política exterior estadounidense hacia Colombia no ha sufrido cambios sustanciales y sigue considerando al país como un socio estratégico.
Situación de Venezuela
Finalmente, el experto subrayó que el factor Venezuela estará inevitablemente presente en la conversación, aunque descarta cualquier comparación entre ambos países.
“El Gobierno de Gustavo Petro es un gobierno legítimo, surgido de las urnas, y cualquier diferencia se moverá dentro de los marcos democráticos”, concluye, al tiempo que destaca que la reunión puede enviar un mensaje claro de pragmatismo y capacidad de diálogo entre gobiernos de distintas orientaciones ideológicas.