El secreto de hoy tiene que ver con Juliana Guerrero, la exconsentida y cercana al expresidente Petro.
Ahora está en la mala. Ayer, sus padres, Juan Alberto Guerrero y Yahaira Jiménez, acudieron a la embajada de Estados Unidos para solicitar su visa, pero se las negaron. La razón oficial es que no cumplen con los requisitos que exige el Gobierno estadounidense. Sin embargo, al parecer, fueron advertidos de que se trataba de los padres de Juliana, cercana a Petro y con investigaciones por fraude y corrupción en Colombia.
Es muy posible que también en los próximos días les cancelen la visa a las hermanas Guerrero, si no es que ya lo han hecho, porque normalmente eso se enteran cuando intentan ingresar a Estados Unidos. Le cayó la mala a Juliana: sin visa, con investigaciones y sin la protección de Gustavo Petro, quien no volvió a hablar con ella ni a contestarle el teléfono.
¿Quién es Juliana Guerrero?
Juliana Andrea Guerrero Jiménez es una joven política y activista colombiana originaria del Cesar (Valledupar/Codazzi), de unos 24 años en 2026. Surgió como líder estudiantil y juvenil durante la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, impulsando el Pacto Histórico en su departamento.
Tras amenazas que la llevaron a desplazarse a Bogotá, ingresó al Gobierno gracias a recomendaciones de cercanos a Petro, como el coronel retirado William Castellanos y luego Armando Benedetti. Ocupó cargos en el Ministerio del Interior, como enlace territorial y secretaria ejecutiva/jefa de gabinete de Benedetti; fue contratista en la Secretaría de Transparencia y se convirtió en delegada presidencial en el Consejo Superior de la Universidad Popular del Cesar. Su cercanía al entonces presidente le valió ser vista como una de las figuras más influyentes y “consentidas” del entorno petrista, con acceso directo a la Casa de Nariño y capacidad de interlocución en temas de gobierno.
Su trayectoria ha estado marcada por fuertes controversias. Fue investigada e imputada por la Fiscalía por presunta falsedad en documento público y fraude procesal, al presentar títulos universitarios de la Fundación San José que no cumplían los requisitos para aspirar al Viceministerio de Juventud.
En 2026 enfrentó denuncias de liderar, junto a su hermana Verónica, una presunta red de tráfico de influencias y cobros a empresarios a cambio de facilitar contratos públicos, con montos reportados de anticipos y comisiones. Petro la defendió públicamente en varias ocasiones, negó relaciones sentimentales y atribuyó a ella potencial de liderazgo juvenil, aunque sectores de la izquierda se distanciaron. Renunció a su cargo en la Universidad del Cesar y perdió su esquema de seguridad de la UNP en medio de los procesos judiciales. Ella ha negado recibir dinero o comisiones y ha expresado agradecimiento al Gobierno de Petro.
Ñapa
No hay que olvidar que hoy el expresidente Uribe acudirá a indagatoria ante la Fiscalía. Pedirá personalmente el aplazamiento de la diligencia, pero ahora, con la declaración de Mancuso, se cae mucho de ese proceso contra el expresidente.