Elecciones en Colombia: Los nuevos congresistas que llegaron por primera vez en 2026

Las elecciones legislativas de 2026 llevaron al Congreso colombiano a varios influenciadores y figuras de redes sociales que transformaron su popularidad digital en votos.
Influenciadores y creadores de contenido lograron curules en Senado y Cámara tras usar sus plataformas digitales como herramienta de campaña política. Crédito: Redes sociales

Colombia eligió el 8 de marzo al nuevo Congreso de la República para el periodo 2026-2030. En total, votaron más de 21 millones de colombianos, lo que configuró la elección legislativa con la participación más alta desde 1990.

La masiva votación trajo una renovación al órgano legislativo del país, pues son muchas las caras nuevas y también muchos los "quemados" que esperaban poder conservar su curul para el próximo cuatrienio. Tales son los casos de Marelen Castillo, que se había ganado su puesto al ser la fórmula vicepresidencial de Rodolfo Hernández; Angélica Lozano, de la Alianza por Colombia; Katherine Miranda, de la Alianza Verde; y Lina Garrida, que se hizo conocida por "cantarle la tabla" al presidente Gustavo Petro.

Dentro de las caras nuevas llegaron varias figuras conocidas en redes sociales, quienes lograron capitalizar el reconocimiento que habían construido en internet para movilizar votantes y posicionar sus candidaturas.

Aunque no todos lograron el objetivo, algunos de estos creadores de contenido y figuras públicas consiguieron una curul en el Senado o en la Cámara de Representantes. Su llegada marca un cambio en la manera como se construyen las campañas y plantea interrogantes sobre el papel de las redes sociales en la política colombiana contemporánea.

Más de 21 millones de colombianos votaron el 8 de marzo para elegir el Congreso 2026-2030, una jornada que dejó alta renovación, varias derrotas de congresistas y nuevas figuras provenientes de redes sociales.Crédito: Colprensa

Influenciadores que dieron el salto a la política

Uno de los rasgos más llamativos de las elecciones de 2026 fue la presencia de influenciadores en las listas de los partidos políticos. Al menos cinco aspirantes que iniciaron su carrera como creadores de contenido lograron finalmente obtener una curul en el Congreso.

Entre los casos más destacados está el de Walter Rodríguez, conocido en redes sociales como “Wally”. El influenciador fue elegido senador al ocupar el sexto lugar en la lista cerrada del Pacto Histórico. Su presencia en esa posición fue resultado de una consulta interna de la colectividad en la que obtuvo más de 137.000 votos, lo que le permitió consolidar su candidatura dentro del partido.

Otro ejemplo es Laura Daniela Beltrán, conocida como “Lalis”, quien consiguió una curul en la Cámara de Representantes por Bogotá. La creadora de contenido se ubicaba en el segundo lugar de la lista cerrada del mismo partido, lo que facilitó su elección en medio de los buenos resultados obtenidos por la colectividad en la capital.

También destaca "El elefante blanco", que se hizo conocido por su activismo en redes sociales, donde denunciaba obras públicas inconclusas y presionaba a las autoridades para que fueran terminadas.

Durante años mantuvo su identidad oculta tras un disfraz de elefante blanco, símbolo de proyectos con detrimento o mal ejecutados. Tras recibir amenazas y revelar su identidad, Luis Carlos Rúa Sánchez decidió incursionar en la política y se lanzó al Senado por la Alianza Verde. Llegará al Congreso con el objetivo de vigilar el uso de los recursos públicos y promover la correcta ejecución de las obras públicas.

Así mismo, logró llegar al Senado con el Pacto Histórico la exactriz del cine para adultos Deyci Alejandra Omaña, conocida como Amaranta Hank, quien durante su campaña reivindicó su pasado en esa industria y aseguró que esa experiencia le permitió comprender de cerca la desigualdad, la resiliencia y el valor de la libertad, principios que hoy guían su acción política.

Influenciadores como Walter Rodríguez (“Wally”), Laura Daniela Beltrán (“Lalis”), Luis Carlos Rúa (“El elefante blanco”) y Amaranta Hank lograron convertir su notoriedad en redes en curules en el Congreso. Crédito: Amaranta Hank / X

Los influenciadores que no lo lograron

En contraste, muchos otros no alcanzaron los votos suficientes para obtener una curul en el Congreso en las elecciones legislativas de 2026.

Entre los casos más mencionados está el de Edwin Javier Brito García, conocido como “Pechy Player”, quien aspiraba al Congreso por el Partido Conservador. A pesar de su popularidad en redes sociales, su candidatura no logró traducirse en el respaldo necesario en las urnas.

Tampoco obtuvo una curul Hannah Escobar, conocida en internet como “Miss Melindres”, quien buscaba llegar a la Cámara de Representantes por Antioquia. Su campaña, basada en la visibilidad que había ganado como creadora de contenido, no alcanzó los resultados esperados en la jornada electoral.

En la lista de candidatos que se quedaron por fuera del Congreso también aparecen Rawdy Reales Rois, conocido como “Dr. Rawdy”, y Charles Figueroa, identificado en redes como “Profe Charles”. Ambos aspiraban con el movimiento Ahora Colombia, pero finalmente no consiguieron los votos suficientes para asegurar una curul.

Influenciadores como “Pechy Player”, “Miss Melindres”, “Dr. Rawdy” y “Profe Charles” también intentaron llegar al Congreso en 2026, pero no lograron los votos necesarios para obtener una curul.Crédito: Noticias RCN

Otros nombres que tampoco lograron avanzar fueron los activistas digitales Alejo Vergel y “Beto” Coral, quienes se presentaron por el Frente Amplio. Pese a contar con reconocimiento en plataformas digitales y participación en debates políticos en redes sociales, su apuesta electoral no se tradujo en escaños en el Capitolio.

Al cierre del conteo también se señalaba que Andrés Felipe Camargo, más conocido como “Felipe Saruma”, aspirante a la Cámara por Atlántico con Cambio Radical, se encontraba sin curul. No obstante, en ese momento todavía existía la posibilidad de que el resultado cambiara por un estrecho margen en el escrutinio final.