La muerte de Antonio Navarro Wolff, uno de los protagonistas de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y figura clave en la transición del M-19 hacia la vida política, generó reacciones entre quienes compartieron con él su trayectoria. Su papel después del asesinato de Carlos Pizarro y su compromiso con la salida negociada del conflicto marcaron una etapa importante en la historia política del país.
En entrevista con La FM Fin de Semana, Everth Bustamante, abogado, exmilitante del M-19 y exsenador del Centro Democrático, recordó el legado de Navarro y destacó su decisión de mantener el camino democrático incluso después del magnicidio de Pizarro. También planteó una diferencia entre el pensamiento político del fallecido dirigente y el del presidente Gustavo Petro.
El papel de Antonio Navarro tras el asesinato de Carlos Pizarro
Bustamante describió a Navarro como un demócrata, especialmente por su actuación después de la firma del acuerdo de paz entre el M-19 y el Gobierno de Virgilio Barco, el 9 de marzo de 1990. Dos meses después, el asesinato de Carlos Pizarro, candidato presidencial de la Alianza Democrática M-19, puso a prueba la continuidad del proceso.
Según el exsenador, pese al impacto que produjo la muerte de su dirigente, Navarro entendió que el momento exigía preservar el compromiso con la paz y evitar que el movimiento regresara a las armas.
“Antonio fue un hombre muy visionario. Él entendió de manera oportuna que a pesar de ese gravísimo hecho que nos colocaba ante la pérdida de uno de nuestros dirigentes más destacados, como lo fue Carlos Pizarro, entendió que el momento era de paz”, afirmó.
Bustamante recordó que el M-19 no negoció su regreso a la vida política mediante un intercambio de compromisos. Una reforma política que contemplaba beneficios para ese propósito se hundió en el Congreso, pero Navarro mantuvo la decisión de continuar por la vía democrática.
Para el entrevistado, esa determinación dejó un antecedente en la historia del país: “No era necesario negociar hacer un intercambio de compromisos, sino que se requería era la voluntad unilateral y la decisión individual de los grupos que estaban levantados en armas dejándolas para contribuir en el rescate del proceso democrático de Colombia”.
Ese proceso desembocó en la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente, de la que Navarro fue uno de sus tres presidentes, junto con Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa. Bustamante calificó la Constitución de 1991 como “el acontecimiento político más importante que ha tenido Colombia en los últimos 35 años”.
Diferencias entre Navarro y Gustavo Petro
Durante la conversación, el exsenador también se refirió a la paradoja de que Navarro, pese a su trayectoria y liderazgo, no llegara a la Presidencia, mientras que Gustavo Petro, también antiguo integrante del M-19, sí alcanzó ese cargo.
Bustamante dijo que las condiciones políticas de Navarro le permitían aspirar a responsabilidades de alto nivel, pero evitó convertir el homenaje en una controversia partidista. No obstante, expresó críticas al actual mandatario y aseguró que su pensamiento no representaba fielmente el del antiguo movimiento guerrillero.
“Mientras que Antonio fue presidente de la Constituyente, yo diría que Gustavo Petro atentó contra esa Constitución”, sostuvo.
En contraste, resumió el legado de Navarro en tres compromisos: “El compromiso de paz, el compromiso de fortalecimiento de la democracia y el compromiso de reconciliación nacional”.
Bustamante recordó que ambos fueron colegas en el Senado hasta 2018 y mantuvieron una relación respetuosa, pese a sus diferencias políticas. También mencionó el deterioro de la salud de Navarro, relacionado con las secuelas del atentado que sufrió en 1985 y la muerte de su hijo, cuando tenía 18 años.
El exsenador concluyó que la pérdida de Navarro representa un golpe para la democracia colombiana y la desaparición de una figura emblemática de la transición del conflicto armado a la participación política.