La decisión del Gobierno de retirar cerca de 50 piezas de arte e instrumentos históricos de las salas de exhibición del Museo Nacional de Colombia desató una controversia sobre la memoria histórica, la libertad de expresión y la autonomía de las instituciones culturales.
En entrevista con Tarde, pero llego, de La FM, María Paz Gaviria, exdirectora de la Feria Internacional de Arte de Bogotá (ArtBo), calificó lo ocurrido como un episodio de censura y cuestionó los criterios utilizados para seleccionar los elementos que fueron retirados.
María Paz Gaviria cuestiona el retiro de piezas del Museo Nacional
Durante la conversación, Gaviria aseguró que, después de un pronunciamiento presidencial sobre la llamada batalla cultural, funcionarios del Ministerio de Cultura acudieron al Museo Nacional para retirar piezas y modificar el guion curatorial de sus salas.
Según la entrevistada, entre los elementos afectados se encuentran aquellos relacionados con las causas sociales, las luchas de las mujeres por el sufragio, las manifestaciones contra la violencia y las diversidades sexuales en Colombia.
También señaló el retiro de objetos y materiales vinculados con la séptima papeleta, el proceso que contribuyó a impulsar la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, así como piezas relacionadas con el proceso de paz y la historia política del país.
Para Gaviria, la preocupación radica en que estas decisiones se habrían tomado sin una discusión curatorial suficiente. Recordó que el montaje de las salas fue resultado de un proceso de aproximadamente diez años y sostuvo que cualquier modificación debe responder a criterios museográficos y a una revisión argumentada.
La memoria de los candidatos presidenciales asesinados
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el retiro de un muro que incluía afiches de campaña de candidatos presidenciales asesinados durante la contienda electoral de 1990, entre ellos Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo.
Gaviria aclaró que la controversia no se refería al sombrero de Pizarro, sino a los elementos que permitían recordar los asesinatos de dirigentes políticos en Colombia.
La exdirectora de ArtBo sostuvo que preservar estos registros es fundamental para comprender los ciclos de violencia que han marcado la historia nacional. En ese sentido, mencionó también el asesinato de Miguel Uribe durante una campaña presidencial y afirmó que la memoria de las víctimas no debería depender de criterios selectivos.
Asimismo, cuestionó el argumento de que las piezas retiradas podían constituir una apología de la violencia. Como ejemplo, señaló que el Museo Nacional conserva representaciones de Pablo Escobar, cuya presencia permite abordar episodios históricos sin que ello implique necesariamente glorificarlos.
Obras de arte y objetos también salieron de exhibición
La entrevistada también mencionó la retirada de objetos como una chaqueta rosada de Arturo Calle y un paraguas asociado con Caballo Viejo, además de obras de arte contemporáneo.
Entre los casos que destacó estuvo el del artista colombiano Miguel Ángel Rojas, cuya obra, según Gaviria, fue retirada de manera indiscriminada, pese a su relevancia en el panorama artístico internacional. La entrevistada cuestionó, además, que otras piezas del mismo artista permanecieran expuestas, lo que, a su juicio, evidenciaría inconsistencias en la decisión.
¿Qué sigue para el Museo Nacional de Colombia?
Gaviria insistió en que los museos pueden revisar sus guiones curatoriales, pero defendió que estos procesos deben desarrollarse mediante discusiones transparentes, criterios técnicos y respeto por la diversidad de interpretaciones históricas.
Durante la entrevista, también celebró la medida cautelar relacionada con una tutela para solicitar el restablecimiento de las piezas retiradas.
Gaviria respondió que no se arrepentía de sus decisiones electorales, pero reiteró que su denuncia se centraba en lo ocurrido en el Museo Nacional. “Sin titubeos, identifico esto como censura y seguiré en pie con mi denuncia”, afirmó.