A partir de este 1 de abril, Colombia implementará un nuevo modelo de pasaportes diseñado desde el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
La transición inicia con una primera fase en la que la personalización del documento se realizará en Colombia, principalmente a través de la Imprenta Nacional, mientras que la fabricación de las libretas estará a cargo de la Casa de la Moneda de Portugal “bajo estándares internacionales”.
Según la Cancillería, este modelo busca garantizar mayor control estatal, fortalecer la autonomía tecnológica y proteger la información estratégica de los ciudadanos.
Más seguridad: chip, encriptación y nuevos elementos
El nuevo pasaporte incorpora tecnologías avanzadas que, según el Gobierno, lo ubican dentro de los estándares globales exigidos a nivel internacional.
Entre sus principales novedades están los microchips de última generación, sistemas de lectura electrónica encriptada y múltiples capas de seguridad física y digital.
También incluye elementos como fotografía fantasma, microtextos, tintas metálicas y hologramas, diseñados para prevenir la falsificación y mejorar los controles migratorios.
De acuerdo con el Gobierno, estos avances no solo refuerzan la seguridad documental, sino que permiten una mayor interoperabilidad con sistemas internacionales de control fronterizo.
Diseño con identidad colombiana
El documento incorpora un rediseño visual con elementos culturales y naturales del país. El pasaporte incluye referencias al mundo precolombino, la biodiversidad y símbolos representativos como las mariposas amarillas, en un intento por reforzar la identidad nacional en el documento de viaje.
“Este componente estético se suma a cerca de 30 composiciones gráficas que destacan el patrimonio y la riqueza cultural del país”, informó el Ejecutivo.
¿Quiénes deben cambiarlo?
La Cancillería fue clara en que no será obligatorio reemplazar el pasaporte actual si aún está vigente. Los documentos expedidos bajo el modelo anterior seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento.
El nuevo pasaporte será entregado a quienes lo tramiten por primera vez o a quienes deban renovarlo. Además, se recomienda verificar la vigencia del documento, ya que muchos países exigen al menos seis meses de validez para permitir el ingreso.
Costos y transición
Los precios del pasaporte se mantendrán sin cambios inmediatos y solo podrán ajustarse de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según lo establecido por la Cancillería.
En Bogotá, el pasaporte ordinario ronda los 190.000 pesos y el ejecutivo los 323.000, valores que se mantienen dentro de la política de estabilidad tarifaria del Gobierno.
Un cambio estructural en el sistema
La implementación de este nuevo modelo no solo responde a una actualización tecnológica, sino a una estrategia de largo plazo del Estado colombiano. El objetivo es que, en fases posteriores, toda la cadena de producción del pasaporte, desde la fabricación hasta la personalización, se realice completamente en el país.
Con esto, el Gobierno busca consolidar un sistema más autónomo, seguro y alineado con la transformación digital del Estado, en un documento clave para la movilidad internacional de los colombianos.