El exministro del Interior, Juan Fernando Cristo, jefe del partido En Marcha, aseguró que la política de 'Paz Total' deberá ser replanteada en un eventual gobierno de Iván Cepeda, en medio de la creciente crisis de orden público en el suroccidente del país.
Cristo fue enfático en que no basta con mantener diálogos abiertos sin resultados concretos.
“Hay que replantear toda la política de la paz total. Mesas de negociación, por tener mesas de negociación, no valen la pena”, afirmó.
En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer las capacidades operativas de la Fuerza Pública.
“No se pueden tirar las llaves al fondo del mar”
Cristo insistió en que la negociación debe mantenerse como herramienta, pero con cambios sustanciales frente a lo que ha sido la implementación actual.
“No se pueden tirar las llaves al fondo del mar, pero tiene que ser en un escenario y en unas condiciones totalmente distintas”, aseguró.
Sin embargo, dejó en claro que esas conversaciones no deberían incluir reconocimiento político a grupos armados ilegales.
En ese sentido, fue crítico frente a decisiones adoptadas en el actual gobierno del presidente Gustavo Petro, al afirmar que “las disidencias nunca debieron tener reconocimiento político”.
“Tiene que ser en un escenario y en unas condiciones totalmente distintas y sin reconocimiento político. Otra cosa es negociar sometimientos a la justicia, y para eso habrá que construir un marco jurídico que permita esos sometimientos. Pero esas disidencias nunca debieron tener reconocimiento político”, señaló.
Acuerdo nacional sí, constituyente no
El exministro también se refirió a la discusión sobre una eventual asamblea constituyente. Inicialmente, aseguró que el Ejecutivo tiene la facultad de impulsar este mecanismo.
No obstante, aclaró que la campaña de Cepeda no tiene esa iniciativa como prioridad.
Por el contrario, explicó que el enfoque está en construir un acuerdo nacional que permita tramitar reformas institucionales, sociales y económicas a través del Congreso.
“Es evidente que el Gobierno tiene una política y la campaña tiene otras prioridades, y aquí no tiene por qué haber confrontación”, concluyó.