El presidente Gustavo Petro lanzó una nueva crítica contra el gobierno de Daniel Noboa y aseguró que Ecuador “está pasando al fascismo”, al acusar a ese país de ilegalizar la oposición, criminalizar la política y permitir que el exvicepresidente Jorge Glas, a quien volvió a referirse como ciudadano colombiano, “muera de hambre”.
“Ecuador está pasando al fascismo, ha decidido ilegalizar la oposición y criminalizar la política, dejando morir de hambre al ciudadano colombiano exvicepresidente de la República de Ecuador: Jorge Glas”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Esta declaración profundiza las tensiones entre ambos gobiernos, que en las últimas semanas han escalado por cuenta de los señalamientos de Petro sobre la situación de Glas y las decisiones diplomáticas adoptadas por ambos países.
Petro insiste en denuncias por Jorge Glas
La controversia comenzó cuando el presidente colombiano cuestionó las condiciones de reclusión de Jorge Glas y denunció que estaría siendo sometido a un trato que vulnera sus derechos. Petro afirmó entonces que el exvicepresidente enfrentaba un deterioro grave en su estado de salud y advirtió sobre una supuesta situación de hambre en prisión.
Esas declaraciones generaron una inmediata reacción en Ecuador, donde el gobierno de Noboa rechazó los señalamientos y defendió sus actuaciones frente al caso. Desde entonces, Petro ha mantenido sus críticas y ha elevado el tono, vinculando ahora la situación de Glas con lo que considera una deriva autoritaria en ese país.
La reciente acusación sobre un supuesto tránsito “al fascismo” se suma así a una serie de pronunciamientos en los que el mandatario colombiano ha cuestionado decisiones del gobierno ecuatoriano, particularmente en relación con la oposición política y el manejo judicial de Glas.
Escalada diplomática entre Bogotá y Quito
Las tensiones se agravaron después de que Ecuador llamara a consultas a su embajadora en Colombia, una decisión adoptada tras considerar inaceptables las declaraciones del presidente Petro sobre asuntos internos ecuatorianos.
Posteriormente, el propio Petro anunció que la embajadora de Colombia en Quito debía regresar al país. La decisión fue presentada como una respuesta política en medio del choque entre ambos gobiernos.
La relación Petro - Noboa también se ha deteriorado por la guerra arancelaria que ya alcanza el 100% entre ambas naciones. El presidente ecuatoriano justificó esta decisión en que desde Colombia no se estaban tomando medidas suficientes para detener el narcotráfico en la frontera compartida.