La plenaria de la Cámara de Representantes aprobó con 117 votos por el Sí y siete por el No la autorización para que la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella se realice en Cali el próximo 7 de agosto. La decisión, respaldada por la mayoría de las bancadas, abrió el camino para que el acto de transmisión de mando se lleve a cabo por fuera de Bogotá como un gesto de descentralización y reconocimiento al suroccidente del país.
Tras la votación, surgió un intenso debate político por la postura de algunos congresistas del Pacto Histórico, quienes anunciaron que no asistirán a la ceremonia. Frente a este panorama, la representante a la Cámara por Bogotá Carol Borda, del Movimiento Salvación Nacional, defendió la decisión del Congreso y cuestionó la posición de quienes promueven la ausencia al acto, asegurando que se trata de un mensaje contradictorio frente a la institucionalidad.
"La Cámara quiso enviar un mensaje de descentralización"
En entrevista con La FM, Carol Borda hizo un balance de la extensa sesión legislativa, que se prolongó durante siete horas debido a las discusiones promovidas por el Pacto Histórico sobre la posibilidad de que la posesión presidencial se realizara fuera del Congreso.
La congresista explicó que, pese a las diferencias políticas, finalmente se permitió que cada bancada interviniera durante el tiempo que solicitó, lo que alargó el debate, pero no modificó el resultado final.
Según la representante, la votación reflejó el respaldo mayoritario a la iniciativa y dejó un mensaje político claro. En sus palabras, la Cámara quiso enviar un mensaje de "descentralización y recuperación del territorio", destacando que la mayoría de los representantes permanecieron en el recinto pese a los retiros temporales de integrantes del Pacto Histórico.
Borda sostuvo que la aprobación representa un respaldo para Cali y el Valle del Cauca, al considerar que el traslado de la posesión presidencial simboliza un reconocimiento a las regiones y una oportunidad para fortalecer la presencia institucional fuera de la capital.
Debate sobre el lugar de la posesión
La representante también explicó que durante la discusión legislativa uno de los puntos centrales fue el lugar donde debería realizarse la ceremonia.
Recordó que inicialmente respaldó la propuesta de que el acto tuviera lugar en una guarnición militar, especialmente en el Cauca, como un homenaje a la Fuerza Pública y por razones de seguridad.
Sin embargo, aseguró que esa discusión perdió vigencia una vez el presidente electo manifestó su intención de realizar la posesión en Cali.
Borda indicó que ahora corresponderá a la Presidencia definir la logística de los diferentes eventos programados para el 7 de agosto, mientras que el Congreso ya otorgó la autorización necesaria para sesionar en la capital vallecaucana.
Cuestionó la ausencia anunciada por el Pacto Histórico
Uno de los puntos más polémicos de la entrevista estuvo relacionado con la decisión de varios congresistas del Pacto Histórico de no asistir a la posesión presidencial.
Sobre ese tema, Borda respaldó la propuesta del representante Daniel Briceño, quien planteó que los parlamentarios que se ausenten sin justificación no deberían recibir el salario correspondiente a ese día.
La congresista afirmó que "no existe una excusa válida" para faltar a una sesión de esta naturaleza y sostuvo que quienes anuncian su ausencia estarían enviando un mensaje de "desobediencia civil" incompatible con el reconocimiento de las instituciones democráticas.
Asimismo, manifestó que, si los congresistas deciden no asistir, "deben renunciar a su salario de ese día", argumentando que el Congreso ya cuenta con recursos destinados para los desplazamientos de los parlamentarios cuando las sesiones se realizan fuera de Bogotá.
"Es un mensaje político antidemocrático"
Carol Borda advirtió que una ausencia deliberada no solo tendría consecuencias administrativas, sino también un impacto político.
La representante aseguró que este tipo de decisiones proyectan "un mensaje político antidemocrático", al considerar que la posesión presidencial corresponde a un acto institucional respaldado por las autoridades electorales.
También, sostuvo que quienes cuestionan la legitimidad del proceso electoral incurren en una contradicción al mantener sus curules en el Congreso, pues, según dijo, si realmente desconocieran el resultado de las elecciones, tampoco deberían ejercer los cargos obtenidos mediante ese mismo sistema democrático.