¿Qué significa a nivel político que De la Espriella no haya invitado a Ernesto Samper y a Santos a su posesión presidencial?

El mandatario electo dejó por fuera de la lista a dos líderes colombianos que no lo apoyaron en su propósito polítoco.
El mandatario electo decidió no invitar a Santos y a Samper. Crédito: Colprensa

El exmandatario Ernesto Samper confirmó que no fue invitado a la posesión presidencial. En un trino vía X, comentó que de esta forma se ahorraba el dinero del vestido y los pasajes hacia Cali. El expresidente anuncio que prefería asistir a eventos populares y compartir "con la gente":

Por otra parte, se conoció que el expresidente Juan Manuel Santos tampoco recibió una invitación. Aunque él no se ha pronunciado, sí lo hizo uno de sus hijos: Esteban Santos. Él mencionó que esta decisión era un "acto de pequeñez", añadiendo que el país requiere que Colombia esté unida y no más polarizada.

El proceso político se realizará el 7 de agosto en Cali, siendo la primera vez que un mandatario se posesionará fuera de Bogotá. Con la asistencia de mandatarios de derecha de la región y representantes internacionales confirmada, el aún presidente electo ganó sin apoyo político directo de los dos exmandatarios mencionados.

La FM consultó con analistas políticos sobre el significado político de este movimiento de De la Espriella y repercusiones que podría significar esta declaratoria.

¿Polariza más al país la no invitación de dos expresidentes a la posesión de Abelardo De la Espriella?

Para Federico García, docente universitario, la decisión de De la Espriella es un "error", dado que envía un mensaje "peligroso", "porque se plantea que hay algunas personas y, por ende, algunos sectores que son dignos de asistir a la posesión del nuevo jefe de estado y otros no". Añade que hay una gran diferencia entre invitar a un exmandatario y que este no asista a que directamente no sea citado.

"Si un expresidente es invitado a una posesión y no asiste, eso está dentro de la potestad del expresidente, se entendería como una descortesía, pero no ser invitado va más allá de la descortesía", inicia su argumento, señalado que aumenta la polarización en el país. Cuando dice que es peligroso, se refiere a que el mensaje puede "transmitirse o extenderse a la propia ciudadanía en el sentido de que hay unos ciudadanos que merecen ser tratados con toda la consideración y otros que no".

Felipe Jimeno, consultor político, no está de acuerdo con esta noción. Para él, esta decisión es un mensaje político, que considera como una "lectura política y una política de rechazo a tanto al gobierno de Juan Manuel Santos, los 8 años del gobierno de Juan Manuel Santos; y, sin duda, a los 4 años de Samper.

Jimeno añade que se ha "satanizado" el hecho de que un nuevo mandatario no quiera invitar a exmandatarios, pero asegura que "no es descabellado", especialmente porque, "políticamente hablando, Abelardo De las Espriella nunca ha tenido una relación con estos dos expresidentes".

Tampoco considera que esto aumente la polarización; esta "siempre existió en este país y siempre va a existir", indica, y defiende la decisión del mandatario entrante, argumentando que un "presidente electo invita a su círculo más cercano y con quienes ha tenido acuerdos", reforzando la idea del mensaje político y mencionando las diferencias entre los mandatarios en cuestión.

Es una "torpeza" no invitar a exmandatarios

García asegura que no conviene a De la Espriella no invitar a dos exmandatario, "porque él ya no está en campaña y para gobernar tiene que gobernar para todo el país"; es decir, "puede ser perjudicial para su propia agenda y para su propia gobernabilidad" al no tener mayorías en el Congreso.

Esta imagen que deja la decisión de De la Espriella, indica García, "transmiten es que el gobierno no está interesado en negociar, sino más en imponer sus propuestas. Agregó, como conclusión, que este tipo de decisiones (incluye la realización de la posesión fuera de la capital y en un entorno privado) "le da motivos a la oposición para señalar al presidente como alguien que no dialoga y que por el contrario tiene un talante autoritario".

El rol de los expresidentes en Colombia

La FM consultó con Jimeno el papel de los expresidentes en Colombia. El país es testigo de la participación de los exmandatarios a nivel político y el consultor político asegura que "unos son más relevantes que otros" y que existe "una jerarquía de poderes vigentes" de los expresidentes.

Ejemplifica con Álvaro Uribe Vélez, de quien opina que "es un rol activo muy poderoso", recordando el reciente capítulo en la elección del presidente del Senado de la República. Sobre César Gaviria, india que "tiene gran parte de control del Partido Liberal" dentro del Congreso y que estuvo activo en el proceso de elecciones presidenciales anteriores.

Por otra parte, habla de Iván Duque, indicando que si bien "no es tan participativo en la política; es decir, no está todo el tiempo en el foco de la opinión, por debajo tiene un rol muy importante dentro de la política" en Colombia. Señala que varios de sus "cercanos" tienen incidencia en el gobierno de De la Espriella.

Sobre Santos y Samper, asegura que sus fuerzas políticas son menores, señalando que el expresidente entre 2010 y 2018 mantiene una figura gracias al proceso de paz que llevó a cabo, lo que "hace que siga siendo relevante cada vez que en Colombia se tren temas de paz". Sobre el mandatario entre 1994 y 1998 asegura que "ya está a una edad mayor, que hoy no tiene el capital político que tenía hace muchos años".

Con la posesión de De la Espriella, Petro pasará a ser expresidente y Jimeno menciona que el rol de él "será fundamental desde una oposición muy radical", añadiendo que será "importante dentro del escenario de la política".