Presidente Abelardo de la Espriella pide disculpas por acto religioso durante su posesión

Abelardo de la Espriella ofreció excusas por el acto religioso de su posesión y defendió la libertad de culto y la separación entre Iglesia y Estado.
El presidente explicó que la “invocación” fue incluida en el orden del día aprobado por las mesas directivas del Congreso. Crédito: Colprensa

El presidente Abelardo de la Espriella se refirió al acto religioso realizado durante la ceremonia de transmisión de mando del pasado 7 de agosto de 2026, en medio de la alocución presidencial en la que abordó la reconstrucción del país, la seguridad, la lucha contra la corrupción y la situación económica.

El mandatario explicó que la ceremonia de posesión correspondió a un punto del orden del día de la sesión conjunta del Congreso y señaló que la inclusión de una “invocación” fue una decisión de las mesas directivas de esa corporación. Sus declaraciones se produjeron luego del fallo de tutela proferido el 26 de agosto por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá.

De la Espriella ofrece excusas por la ceremonia religiosa

Al abordar directamente la controversia, el presidente sostuvo que, aunque es creyente y católico, reconoce los principios constitucionales relacionados con la separación entre la Iglesia y el Estado y con la libertad religiosa.

“Aunque me identifico como creyente, soy católico. Respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré en el marco de mis funciones las libertades y los derechos de todos los colombianos sin ningún distinguo, incluida la libertad de profesar cualquier religión o de no profesar ninguna.”

De la Espriella también defendió su derecho a practicar públicamente su religión, pero reconoció que el acto pudo generar malestar entre algunos ciudadanos. Por esa razón, ofreció disculpas en su condición de jefe de Estado.

“Si este acto pudo generar incomodidad o se ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado, ofrezco excusas por ello.”

El mandatario hizo énfasis en que su postura religiosa personal no debe afectar las garantías de los ciudadanos que profesan otras creencias o que no tienen ninguna afiliación religiosa. En ese sentido, aseguró que durante su administración garantizará la libertad de culto y los derechos de todos los colombianos.

La explicación presidencial estuvo acompañada de una precisión sobre el origen de la ceremonia. Según De la Espriella, la transmisión de mando formó parte del orden del día aprobado por el Congreso el 7 de agosto, cuando asumió la Presidencia, y dentro de ese documento se incluyó un punto denominado “invocación”.

Presidente cierra su mensaje con una referencia religiosa

Después de referirse al fallo judicial y presentar sus excusas, De la Espriella cerró su intervención con un mensaje de firmeza política y una expresión explícita de su fe.

“Le quiero decir al pueblo colombiano que su presidente hoy más que nunca está firme por la patria y que viva Cristo Rey. Que Dios bendiga Colombia.”

La referencia se produjo al final de una alocución marcada principalmente por anuncios sobre la reconstrucción tras el terremoto, la ofensiva contra la extorsión y la corrupción, el fortalecimiento de la seguridad y los nuevos acercamientos comerciales con Japón.

El episodio religioso, sin embargo, ocupó un apartado específico del discurso debido a la decisión judicial mencionada por el presidente. De la Espriella buscó diferenciar su condición personal de creyente de sus obligaciones como jefe de Estado y reiteró que las libertades religiosas están amparadas constitucionalmente.

Con sus declaraciones, el mandatario ofreció disculpas por la posible incomodidad causada por el acto, al tiempo que defendió tanto el carácter institucional de la ceremonia como su derecho individual a profesar públicamente la religión católica.