Eljach habla de un Petro “atribulado” y luego apuesta por la armonía institucional

Después de cuestionamientos mutuos entre el procurador y el presidente, en La FM apareció un llamado a la armonía, en plena tensión electoral.
El procurador Gregorio Eljach y el presidente Gustavo Petro han protagonizado un enfrentamiento público por la narrativa del mandatario sobre la posibilidad de un fraude en las elecciones de 2026. Crédito: Colprensa | Collage de La FM

Tres días de reuniones y eventos públicos bastaron para bajar el tono. La Procuraduría, con su estrategia de ‘Paz Electoral’ —que califica solamente como “comunicacional”—, logró ciertos consensos con el Gobierno, como la seguridad para las candidaturas: unas 370 al Congreso tienen medidas de protección.

Además, el Ejecutivo ha dispuesto casi quinientos vehículos blindados. Aunque persisten varias reservas en temas técnicos sobre la transmisión del preconteo y el escrutinio de parte de la Registraduría, el ministro del Interior, Armando Benedetti, dijo esta semana estar “satisfecho” con la mediación del Ministerio Público.

“Vamos a buscar unificar las metodologías y los lenguajes para presentar, en lo posible, una información unificada”, manifestó en una rueda de prensa el procurador general, Gregorio Eljach, distante del tinte airado con el que en Cartagena exigió respeto por la dignidad de la Procuraduría, cuestionada por el presidente Gustavo Petro.

De hecho, en diálogo con La FM, Eljach fue aún más conciliador. El 23 de febrero, tras su atril en la capital de Bolívar, arremetió contra el mandatario: “Con la honra de nosotros no va a jugar nadie, por presidente que sea ni porque fue el que me postuló a mí para la terna. Aquí tiene que respetar, y tiene que respetar las competencias del Ministerio Público”.

“No pude nadie arrogarse la posibilidad de ir jugando con la honra ajena por un Twitter, y quién sabe en qué estado mental estaría en ese momento”, agregó en su fuerte pronunciamiento. La FM le consultó sobre sus declaraciones y sobre el aparente buen clima posterior con el Ejecutivo, y el exsecretario del Senado tuvo un semblante terciador.

Del enfrentamiento a la moderación: ¿Petro está “angustiado”?

Según afirmó en la conversación La FM, no se refería a un reparo sobre la psique del jefe de Estado, sino a su ánimo. “El estado de ánimo de una persona influye mucho en qué diga”, expresó, y mostró empatía porque el presidente Petro podría “estar muy atribulado, angustiado, preocupado, o feliz o contento”.

“Mi pregunta era: por qué me dicen que estoy mintiendo. ¿Por qué, cómo estaba? Ese fue el sentido auténtico de lo que dije”, aclaró el funcionario, al tiempo que calificó su relación con el presidente Petro como una de “respeto, armonía” y “colaboración institucional”. “Nadie en Colombia me ha dicho que miento”, zanjó.

Cuando los medios replicaron la diatriba del procurador general a quien Petro ternó, el mandatario respondió en su cuenta de X, su canal de comunicación habitual y que hizo parte del alegato de Eljach. “Es la honra de Colombia y con ella no se juega”, señaló, y acusó, sin argumentar por qué, a la Procuraduría de desacatar al Consejo de Estado.

Los entes de control y la Registraduría han cerrado filas alrededor de las elecciones de 2026. A diez días de los comicios legislativos, el órgano disciplinario y la autoridad electoral ratificaron la fiabilidad del sistema que contará los votos y expondrá los resultados, en medio de denuncias del Gobierno sobre un supuesto fraude.

El blindaje de la legitimidad de las elecciones de 2026

El escepticismo del Ejecutivo, que se desprende del presidente Gustavo Petro y ha causado confrontaciones, ha pugnado con el mensaje de transparencia electoral que el registrador nacional, Hernán Penagos; el procurador general, Gregorio Eljach, y el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, buscan transmitir.

Aunque el tono ha bajado, las entidades aprovecharon un capítulo más en la campaña de ‘Paz Electoral’ para pronunciarse sobre las votaciones, que deben “unir a toda la nación colombiana”. “Estamos ante un país democrático, afortunadamente”, señaló Penagos, excongresista del Partido de La U.

“Hemos trabajado como nunca”, añadió el registrador desde la plaza de la sede principal de la Registraduría, en Bogotá. Eljach, al tomar la palabra, bautizó al sitio como “la Plaza de la Paz Electoral”, entre las risas de Penagos. El proceso electoral tendrá auditorías, veedurías internacionales y cientos de testigos electorales.

El ministro Benedetti reconoció en rueda de prensa que el mandatario ha impuesto un “manto de duda” sobre las elecciones, pero que los diálogos con el Ministerio Público y la Registraduría brindan confianza. Aun así, advirtió que “falta ver el desarrollo de algunas cosas”, como el diseño de los formularios E-14, las actas de cada mesa de votación.

Ya el 20 de febrero el procurador Eljach —quien convocó una mesa interinstitucional el miércoles para analizar el ‘Plan Democracia’— anunció que vigilará la impresión y digitalización de los formularios, que “por primera vez” se expedirán “en triple copia” bajo el acompañamiento de veedurías internacionales y testigos electorales.

La disputa técnica por los formularios E-14 y las advertencias

Un día antes el presidente Petro aseguró, sin pruebas y en la Plaza de Bolívar, que había “100% de riesgo de fraude electoral”. La narrativa crítica del jefe de Estado se ha extendido luego de que el registrador Penagos explicara que los jurados de votación deben dejar espacios en blanco en los E-14.

Los formularios sirven para contar los votos de cada mesa. La Registraduría y el propio Penagos argumentan que los tachones o los guiones no previenen ningún fraude, sino que entorpecen la transmisión de datos. El presidente Petro, por su parte, afirma que los cuadros en blanco funcionan para anotar números falsos.

Eljach ha sugerido que los jurados que no sigan las indicaciones de la autoridad electoral pueden ser sancionados. Aunque son particulares, transitoriamente cumplen funciones públicas, así que “quien incumpla el mandato legal”, expresó el procurador el 20 de febrero, “debe atenerse a las consecuencias disciplinarias”.

Para blindar la confianza en los comicios legislativos, la directriz del registrador es que haya un E-14 por cada partido o lista al Senado, como subrayó el 25 de febrero. Para Benedetti, debe haber una auditoría en el preconteo, además del escrutinio. El 2 de marzo el software de transmisión de resultados se congelará.

Software, auditorías y el antecedente del Mira en 2014

En términos simples, no se podrá hacer ninguna modificación en la programación del sistema que digitalizará los resultados entre el próximo lunes y el domingo de las elecciones. La Procuraduría custodiará el código fuente, que la Registraduría reveló el 25 de febrero ante delegaciones de partidos y de los órganos de control.

“La observación internacional está en Colombia ya, lleva semanas”, narró Hernán Penagos en la Registraduría. La Unión Europea desplegó una misión de cuarenta observadores el 20 de febrero. El software electoral “no puede traer datos diferentes a los que están en las actas electorales físicas”, remarcó el registrador.

Sin nombrar directamente al presidente Petro o a los miembros de su gabinete que promueven rellenos incorrectos en los formularios E-14, Penagos concluyó su discurso con que “hay que trabajar para que la ciudadanía no sea instrumentalizada”. “Que no haya narrativas de desinformación ni de noticias falsas”, reclamó.

El ministro Benedetti aseveró esta semana que existe una “poca asistencia” a las capacitaciones de los encargados del escrutinio. Y que le corresponde a la Registraduría exponer detalles del software electoral que evitará que se repita un caso como el del partido Mira en 2014.

La colectividad cristiana padeció errores e irregularidades en las elecciones de hace doce años. Los resultados iniciales dictaban que no pasó el umbral para el Senado, pero una sentencia del Consejo de Estado de 2018 le dio tres curules, al revisar más de cuatro decenas de decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE).