El Partido Conservador presentó en el Congreso de la República un proyecto de ley que pretende otorgar beneficios a las personas de estratos más bajos, para que puedan acceder a una vivienda propia.
La iniciativa busca que las familias que tengan ingresos de hasta dos salarios mínimos, puedan acceder a la compra de vivienda, para lo cual se propone entregar un subsidio que equivale hasta 30 salarios mínimos, con el fin de que puedan cubrir la cuota inicial, los gastos notariales, el registro y las garantías.
Además, se plantea que el Estado colombiano podría cubrir hasta cinco puntos en los intereses durante siete años y el beneficio se extendería hasta seis puntos para las madres cabeza de hogar.
El proyecto pone como prioridad a las personas de menores ingresos, con discapacidad, a las víctimas del conflicto armado, a los habitantes de zonas rurales y a las mujeres cabeza de familia.
De igual forma, los trabajadores informales que logren demostrar sus ingresos por movimientos de transacciones, pago de arriendo y servicios, podrían acceder a los beneficios planteados en el proyecto de ley.
El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, dijo que “luego de cuatro años que el Gobierno Petro negó los subsidios a las clases populares, hay que apretar el ritmo y decirle a los colombianos que pueden acceder a la vivienda sin cuota inicial”.
“Clases de menos ingresos en la población podrán acceder y sobre todo los informales, que no habían tenido oportunidad y aquí la tendrán con solo demostrar el pago del arriendo y los servicios públicos y otras obligaciones, pueden clasificar para esta vvienda en a que pagarán alrededor de 700.000 pesos mensuales”, indicó.
La iniciativa es del exministro Mauricio Cárdenas y acogida por la bancada conservadora, con el ánimo de reactivar la compra de vivienda en todo el país.
“Si no le alcanza la plata para una cuota inicial, tendrá la posibilidad por 700.000 pesos mensuales, lo mismo que está pagando en arriendo, lo pagará como cuota de un crédito para quedar con su casa propia”, explicó.
Los dirigentes políticos consideran que tener una casa propia genera estabilidad económica en las familias colombianas.