Purga en Ecopetrol y Banco Agrario podría sacar a justos por pecadores

Los movimientos en ambas entidades han puesto el foco en las decisiones de sus juntas directivas y en el futuro de funcionarios con amplia trayectoria.

¿Estarán pagando justos por pecadores en esa purga que está haciendo el Gobierno en muchas entidades, como Ecopetrol, el Banco Agrario y otras?

Los Secretos de D'Arcy Quinn revelan que puede ser. En el caso de Ecopetrol, están saliendo muchos de los alfiles de la administración Petro, como el presidente de Hocol, que había sido su abogado, pero se habla, por ejemplo, de la posible salida de Felipe Trujillo, vicepresidente de Refinación, una persona con casi 20 años en Ecopetrol, que no llegó con Petro y que, además, se ha opuesto a la corrupción, como en el contrato donde quería meter la mano el amigo de Verónica, Manuel Grau.

El tema es no tocar a los que saben del negocio petrolero y que lo han hecho bien. Que la junta que está haciendo los cambios no cometa injusticias.

En el caso del Banco Agrario, nombraron de presidente encargado al viceministro de Agricultura, Arturo Dajud, quien, en cuestión de cuatro horas, reunió a todos los vicepresidentes, les pidió la renuncia protocolaria y, pasados 30 minutos, se las aceptó al 90 % de los vicepresidentes, pero, además, no sacaron a algunos gerentes, líderes con más de ocho años de antigüedad, gente con experiencia técnica y compromiso, que lo único que han hecho es servirles a los colombianos y hacer que el banco pasara del noveno puesto en utilidades a ser el quinto banco de Colombia.

La política por encima de la función social y de las personas técnicas. Ojo con eso. Que no salgan justos por pecadores.

La importancia de Ecopetrol y el Banco Agrario

Ecopetrol es la principal empresa estatal de Colombia y una de las más grandes de América Latina. Controlada en cerca del 88,5 % por la Nación, concentra la mayor parte de la producción de hidrocarburos del país, además de operar en refinación, transporte, logística, petroquímica y distribución de gas.

En los últimos años, atravesó un periodo de menor rentabilidad, preocupaciones por las reservas y cuestionamientos sobre su gobierno corporativo, incluida la salida de su anterior presidente. El Gobierno de Abelardo de la Espriella ha señalado como prioridad “recuperar” la compañía mediante cambios en la junta directiva y la presidencia, un enfoque más técnico, el impulso a la exploración y la revisión de proyectos de hidrocarburos no convencionales, mientras la empresa reporta resultados financieros sólidos en 2026 gracias a mejores condiciones de mercado.

El Banco Agrario de Colombia, por su parte, es la entidad financiera pública orientada al crédito agropecuario y rural. Nació de la liquidación de la Caja Agraria y cuenta con la mayor cobertura territorial del sistema financiero, con presencia en casi todo el país. En los últimos años, consolidó una cartera cercana a los 25 billones de pesos y desembolsos por más de 45 billones, con énfasis en pequeños productores, microcrédito a tasas competitivas e inclusión financiera.

Con el cambio de Gobierno, se designó una nueva presidenta y el banco sigue siendo pieza clave de la política agropecuaria, en coordinación con el Ministerio de Agricultura, para facilitar el acceso al crédito, acompañar a productores afectados por fenómenos climáticos y apoyar la bancarización rural.