Lula Da Silva asumirá como presidente de Brasil por cuarta vez. Venció a Flavio Bolsonaro (ahora en Estados Unidos) en los comicios. Horas más tarde de conocido el resultado, Abelardo De la Espriella se pronunció. El mandatario colombiano afirmó que ninguno de los dos podía incidir en la política del país del otro y que pese a sus diferencias políticas e ideológicas entre sí, desde Colombia las puertas para trabajos mancomunados estaban abiertas.
Por su parte, Lula respondió después un un mensaje más corto; afirmando que estaba dispuesto a trabajar también con De la Espriella. Los dos enfatizaron en los problemas que confrontan ambos países en la actualidad.
Los problemas que Colombia y Brasil tienen en común y que deben solucionar en conjunto
La FM consultó con el exembajador de Colombia en Brasil y exministro del Interior Guillermo Rivera, sobre aquellos dilemas que afrontan ambos países y qué deben hacer para lograr superarlos. El exministro es enfático en pronunciarse contra De la Espriella en su apoyo a Bolsonaro, puesto que para él Lula no expresó apoyo público a Cepeda como sí lo hizo el presidente colombiano con Bolsonaro, argumentando que esto era desconocer una resolución de Naciones Unidas.
Con respecto al resto de ambos comentarios, Rivera espera que esto más que en mensajes, debe reflejarse en acciones, "porque no solamente se trata de diferencias ideológicas entre los dos mandatarios, sino también de la manera en que esas ideologías se traducen en decisiones y políticas públicas concretas".
Extracción de recursos fósiles
Abelardo De la Espriella ha sido claro que impulsará el fracking durante su mandato, pero el exembajador recuerda que la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica que lidera Brasil, "ha venido liderando políticas conservacionistas para la selva amazónica". Entonces, más allá de la cordialidad esto debe traducirse "en acuerdos comunes, sobre todo porque Brasil es el país que tiene la mayor extensión de territorio amazónico". Rivera no confía en que hayan buenos términos entre uno y otro.
Protección del Amazonas
Rivera conoce a profundidad las medidas que los diferentes países que tienen parte del Amazonas en su territorio, considera que la primera medida que deben tomar ambos gobiernos se base en intensificación de conservación y protección de la selva amazónica. Esto implica "tener medidas restrictivas para que en la selva amazónica no se puedan desarrollar proyectos de gran minería ni tampoco de explotación de hidrocarburos".
Vuelve a mencionar a la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, afirmando que desconoce las decisiones que el Gobierno ADLE "vaya a actuar en el marco de esa organización que Brasil la lidera por ser el país anfitrión de esa misma organización".
En este sentido, concluye que espera que el Gobierno de De la Espriella eche para atrás tratados y acuerdos anteriores. "Lo lógico sería que simplemente se cumplieran esos acuerdos y esos protocolos que en materia de seguridad ya están dirigidos". Recuerda que en la región existe una comisión de seguridad en el seno de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica.
Enfrentamiento contra grupos armados ilegales
Ambos mandatarios dejaron claro que deben tomarse medidas en materia de seguridad. Para Guillermo Rivera, ambos gobiernos deberían mantener las acciones que hoy por hoy se tienen. Recuerda que siendo embajador participó en Combifron, allí "hubo siempre un diálogo fluido y una operación expedita entre las fuerzas de policía y las fuerzas armadas de los dos países", afirma a este dial.
Una de las medidas que destaca es la creación de un centro de información e inteligencia policial con sede en Manaos; desde allí, se enviará información a los integrantes de la región amazónica para que puedan actuar militarmente con datos verídicos y actuales. Además de Colombia y Brasil, se ven beneficiados Ecuador, Perú y Venezuela.
¿Lula tiene un reto a nivel internacional?
La situación política de Sudamérica podría plantear un reto para Lula. Solo Uruguay se mantiene en un gobierno de izquierda; el resto de la región está volcado hacia la derecha, y Venezuela es un caso especial. Rivera considera que, a nivel diplomático, Brasil es muy fuerte, "el más profesional de toda Suramérica". Con mandatarios de derechas, Lula deberá trabajar fuerte para lograr resultados internacionales.
"Ellos manejan las relaciones con todos los países a pesar de las diferencias ideológicas que pudiera haber con algún gobierno, de una manera cordial y de una manera prudente", refuerza; aunque admite estar a la espera de resultados.
A nivel regional, el exembajador en Brasil asegura que el cuerpo diplomático de Brasil ha demostrado en el pasado que sabe "sortear muy bien las diferencias ideológicas, de tal manera que estas no se conviertan en un obstáculo para que se cumplan los objetivos comunes".
Pero, concluye que lo importante es continuar con los acuerdos ya establecidos.