Por estos días, muchos candidatos presidenciales empiezan a pensar en sus fórmulas vicepresidenciales. ¿En qué está pensando Sergio Fajardo?
Según conocieron los Secretos de D'Arcy Quinn, el candidato de Dignidad y Compromiso está concentrado en ese tema. Tiene tres candidatos, entre ellos una mujer, pero no sueltan prenda. No se sabe si ese nombre estará dentro de sus últimas adhesiones.
En las últimas horas, desde Barranquilla, recibió el apoyo del exvicepresidente de la República Gustavo Bell, el exgobernador de La Guajira Weildler Guerra, el expresidente de Promigas Antonio Celia, Claudia Fadul, excandidata a la Alcaldía de Cartagena; Patricia Maestre, gestora cultural; Luis Alfonso Colmenares, columnista y líder de opinión; la exdirectora del DANE, María Eulalia Arteta; Germán Bula, exministro de Educación, entre otros apoyos políticos, empresariales, académicos, gremiales y culturales.
Hoy estará en Valledupar y desde allí enviará un mensaje importante a políticos como Ape Cuello y Didier Lobo sobre el tema de los supuestos votos que estarían cambiando por agua.
La política se mueve y ya muchos están pensando en sus fórmulas vicepresidenciales, porque se vence el plazo para la inscripción de candidatos con sus fórmulas, que debe ser unos días después de la consulta.
Fajardo busca romper los extremos y evita la hecatombe
Sergio Fajardo, matemático y exalcalde de Medellín (2004-2007) y exgobernador de Antioquia (2012-2016), ha sido candidato presidencial en varias ocasiones. En su tercera campaña presidencial (para las elecciones de 2026), representa al partido Dignidad y Compromiso y se posiciona como una opción de centro moderado, alejada de los extremos políticos.
Su campaña actual enfatiza la unidad nacional, el rechazo a la polarización (representada por figuras como Iván Cepeda por la izquierda y Abelardo de la Espriella por la ultraderecha), y advierte que seguir por el camino de los extremos podría llevar a una "hecatombe social". Fajardo destaca su experiencia en gestión pública exitosa, con énfasis en educación como motor de cambio, seguridad (recuperar el control desde el primer día como Comandante Supremo), lucha frontal contra la corrupción y cero impunidad, salud como derecho fundamental, y un liderazgo ético y austero.
Asegura haber aprendido de sus campañas anteriores (2018, donde quedó tercero con fuerza, y 2022, con menor desempeño) y presenta un "nuevo Fajardo" más directo y convencido de poder ganar, construyendo una nueva mayoría desde la moderación y el consenso para evitar confrontaciones y avanzar en una Colombia más educada, segura y transparente.