La Corte Suprema de Justicia emitió una orden de captura contra dos congresistas que están siendo procesados dentro del escándalo de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD). Se trata de Wadith Manzur, del Partido Conservador y Karen Manrique, de las curules de paz.
Esta medida, una vez se haga efectiva, implica que indefectiblemente tendrá que aplicarse la ‘silla vacía’, que es una figura que se utiliza para no reemplazar la curul, en la Cámara de Representantes.
Como los delitos por los cuales están siendo acusados tienen que ver con hechos de corrupción, la Constitución establece que los puestos no pueden ser ocupados por otra persona y la colectividad debe asumir ese costo político.
Así las cosas, el Partido Conservador de Manzur y el movimiento de Manrique, denominado Asociación de Víctimas Intercultural Regional (Asvinreg), se quedarán sin un congresista a partir del próximo 16 de marzo, cuando se retoma el periodo legislativo ordinario.
¿Qué pasará con ellos tras ser reelegidos?
La captura de los parlamentarios implica que posiblemente no podrían posesionarse el próximo 20 de julio, para asumir la curul en el Senado en el caso de Wadith Manzur y nuevamente la curul en la Cámara en el caso de Karen Manrique.
El caso de estos parlamentarios es similar al de Aida Merlano, quien había sido capturada por compra de votos luego de las elecciones de 2018, en la que resultó elegida para dicho periodo, pero cuya curul no fue reemplazada en la Cámara, pero tampoco en el Senado, tras la aplicación de la ‘silla vacía’.
De hecho, la Corte Suprema y el Consejo de Estado en su momento ordenaron la salida del Senado de Soledad Tamayo, que había sido llamado a ocupar la curul en reemplazo de Merlano, tras considerar que ese escaño no podía ser ocupado por nadie.