El 11 de febrero fue llamado a calificar servicios el general Edwin Urrego, a quien señala el presidente Petro de intentar hacerle un montaje con drogas. Pero ¿qué más se sabe del supuesto montaje y quién más estaría involucrado?
Los Secretos de D'Arcy Quinn revelaron que también será llamado a calificar servicios el teniente coronel Óscar Moreno Arroyave, comandante del Distrito de Río Mar, en Barranquilla.
Él también saldría acusado de ser supuestamente cómplice. Pero ¿qué pruebas tiene supuestamente el presidente para hacer señalamientos tan graves? Se trataría de un informe con el que se estrena el nuevo director de la Dirección Nacional de Inteligencia, René Guarín, a quien nombraron en reemplazo de Jorge Lemus.
El señor Guarín le entregó al presidente un informe con esa supuesta versión y, según versiones conocidas, se trataría de información proveniente de informantes, pero no habría nada contundente: ni comunicaciones, ni interceptaciones, ni versiones serias. Sin embargo, el nombre del general Urrego no era extraño para el presidente, quien desde hace tres meses venía siendo acusado por el ministro del Interior de perseguirlo en Barranquilla.
Ante la duda, el presidente, sin pedir explicaciones, decidió sacarlo.
La denuncia de Petro
Cabe recordar que el 10 de febrero de 2026, durante un consejo de ministros en Montería (Córdoba), el presidente Gustavo Petro denunció públicamente un supuesto plan para atentar contra su vida. Afirmó que, en los días previos, escapó de un posible ataque mientras viajaba en helicóptero con sus hijos hacia Córdoba, lo que lo obligó a desviarse hacia mar abierto por cuatro horas por temor a un atentado contra la aeronave.
Además, vinculó esta situación a una "nueva junta del narcotráfico" que, según él, busca asesinarlo desde su llegada al poder en 2022. En el mismo discurso, reveló que ordenó el retiro inmediato de un general de la Policía Nacional, a quien acusó de haber recibido órdenes extrañas (no del gobierno) para introducir sustancias psicoactivas en uno de sus vehículos oficiales. El objetivo habría sido sabotear y desprestigiar su reciente reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 3 de febrero de 2026, posiblemente asociándolo falsamente con consumo de drogas.
El general señalado fue, justamente, Edwin Urrego, hasta entonces comandante de la Policía Metropolitana de Cali. El Ministerio de Defensa expidió el decreto de su retiro ese mismo día o al siguiente. Urrego negó rotundamente las acusaciones, calificándolas de desinformación, y se mostró dispuesto a someterse a una prueba de polígrafo, afirmando que nunca tuvo acceso físico al vehículo presidencial.
La denuncia generó controversia política inmediata, con críticas por falta de pruebas públicas y defensas desde sectores oficialistas que la enmarcan en amenazas reales contra el mandatario.