En el Congreso de la República está avanzando nuevamente un proyecto de ley con el cual se pretende legalizar y regular la hidrólisis alcalina para los procedimientos exequiales.
La iniciativa ya fue aprobada en primer debate en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes y está pendiente de dar su segundo debate en la plenaria, lo cual se daría antes de junio de este año.
Aunque la propuesta ha generado polémica, quienes la promueven consideran que “es una alternativa seria, eficiente y ambientalmente superior a la cremación tradicional”.
¿En qué consiste la hidrólisis alcalina?
Johana Estrada, representante el gremio funerario, explicó en qué consiste este procedimiento. Según la experta, la hidrólisis “imita la descomposición natural de un cuerpo pero en un entorno controlado y en cuestión de horas. La descomposición de un cadáver en tierra pueda tardar cuatro años, con este proceso puede tardar entre dos y tres horas”.
Dijo además que “el cuerpo es puesto en una cámara hermética de acero inoxidable, se introduce una solución compuesta en un 95% de agua y 5% en alcalino y mediante temperaturas los tejidos se descomponen y se obtiene fragmentos óseos, limpios y se transforman en cenizas para las familias y se obtiene un líquido que es tratado conforme a la normatividad ambiental”.
¿Amigable con el medio ambiente?
Explicó que este procedimiento es más amigable con el medio ambiente, que los que se utilizan de manera tradicional. Estrada dijo que “la cremación utiliza temperaturas cercanas a 1.000 grados celsius, mientras que este método emplea un enfoque basado en agua, por lo que se reduce el impacto ambiental y no se generan emisiones”.
Además, advierte que no es cierto que la hidrólisis que se utilice para la desaparición forzada de cuerpos, ya que este tratamiento solo se podría hacer en sitios localizados dentro del perímetro urbano.
¿Es más barato?
La representante del sector de servicios funerarios dijo que esta alternativa es mucho más económica para las familias colombianas, comparado con los procedimientos tradicionales que hoy existen para despedir a los seres queridos.
“La diferencia, si se compara frente a la cremación, está más o menos entre un 40% o 50% menos, porque la cremación tiene unos costos muy altos de manteniendo de los hornos crematorios, porque tienen un desgaste muy fuerte. Además, hay que cumplir con unos permisos de emisión y cumplir con unos requisitos, como las pruebas hidrocinéticas que se les hacen a los hornos”, sostuvo.
“La inhumación es mucho más costosa, dependiendo de donde se haga, hay lugares en donde uno encuentra lotes entre los 20 y 30 millones de pesos”, añadió.
¿Lobby en el Congreso?
En el Congreso de la República continuará la discusión en los próximos días del proyecto de ley, en medio del lobby que algunos sectores están haciendo para evitar la aprobación del mismo.
“El lobby está en buena parte en los intereses económicos de aquellos que perciben la innovación de esta tecnología como una amenaza frente a las tradicionales prácticas, la mayor oposición a la implementación de esta opción proviene de actores que históricamente han mantenido el monopolio del rito exequial”, explicó la experta.
Se espera que la propuesta legislativa salga de la Cámara antes del 20 de junio y pase al Senado de la República.