Accidente laboral: ¿qué cubre la ARL y cuándo debe responder el empleador?

La razón está en que la cobertura de la ARL no incluye todos los daños que puede sufrir una persona después de un accidente.
El abogado laboralista Iván Jiménez, profesor del Observatorio Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana, explicó en entrevista con La FM cuáles son los casos que cubre el sistema de riesgos laborales. Crédito: Diseñado por Magnific + www.magnific.com

Cuando un trabajador sufre un accidente durante su jornada o mientras realiza una actividad en su empleo, surge la duda sobre quién debe responder por las consecuencias del hecho. La Administradora de Riesgos Laborales (ARL) tiene a su cargo ciertas prestaciones, pero su cobertura depende de que el caso encaje dentro de las situaciones consideradas como accidente de trabajo.

El abogado laboralista Iván Jiménez, profesor del Observatorio Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana, explicó en entrevista con La FM cuáles son los casos que cubre el sistema de riesgos laborales.

Antes de hablar de los accidentes, Jiménez explicó que las ARL también cubren las enfermedades laborales. Se trata de afecciones que aparecen como consecuencia de la exposición a los riesgos propios de una determinada actividad. Para explicar este punto, el abogado mencionó el caso de un trabajador de minería en socavón que desarrolla EPOC por las condiciones de exposición presentes en ese lugar.

En cuanto a los accidentes de trabajo, el abogado señaló que existen distintas situaciones que permiten determinar cuándo un hecho entra dentro de esta categoría. Una de ellas ocurre cuando el accidente se produce por causa directa del trabajo, es decir, cuando la propia actividad genera el daño.

Un ejemplo es de un electricista que realiza una conexión y sufre un accidente debido a un corto. En este caso, existe una relación directa entre la labor que desarrolla el trabajador y el hecho que provoca la lesión.

Otro punto es los accidentes que se dan con ocasión del trabajo. Jiménez explicó que en estos casos el trabajo no causa directamente el accidente, pero la situación no ocurriría si la persona no estuviera cumpliendo con sus labores.

El abogado utilizó como ejemplo a un mensajero cuyo empleador le solicita salir a pagar unas facturas. Si el trabajador sufre un accidente mientras realiza esa actividad, el hecho puede considerarse un accidente con ocasión del trabajo. También mencionó el caso de un futbolista que, durante la celebración de un gol, sufre un accidente porque una tribuna cae sobre él.

Los desplazamientos y las actividades de la empresa también cuentan

Dentro de las situaciones que se toman en cuenta está el accidente denominado in itinere, que se debe a los desplazamientos que realiza el trabajador al inicio o al final de su jornada. Sin embargo, Jiménez aclaró que este tipo de accidente adquiere la condición de accidente laboral cuando el medio de transporte lo proporciona el empleador.

En otras palabras, debe existir una ruta o un vehículo entregado por la empresa para transportar al trabajador. Bajo esa circunstancia, un accidente ocurrido durante el desplazamiento puede recibir la cobertura correspondiente.

También existen accidentes que ocurren durante los permisos sindicales. En este caso, la cobertura aplica cuando el trabajador se encuentra realizando una actividad sindical durante ese permiso.

Otra de las situaciones es las actividades deportivas, recreativas o culturales organizadas por el empleador. Si un trabajador sufre un accidente durante uno de estos espacios, el hecho puede considerarse accidente de trabajo.

Jiménez explicó que esto puede ocurrir cuando la propia empresa organiza la actividad, como una fiesta empresarial o una integración. También aplica cuando el trabajador participa en representación de la compañía, por ejemplo, en un talent show o en actividades similares.

¿Qué pasa si el empleador incumple las normas?

La cobertura de la ARL funciona de manera objetiva cuando el accidente se encuentra dentro de las situaciones establecidas. Según explicó el abogado, la entidad responde por la atención derivada del accidente, incluso si existe una actuación negligente del empleador que contribuye a que ocurra el hecho.

Esto significa que la actuación del empleador no elimina la responsabilidad de la ARL frente a las prestaciones que correspondan. La entidad puede cubrir aspectos como la recuperación y los auxilios económicos derivados del accidente laboral.

Sin embargo, la situación puede generar una responsabilidad adicional para la empresa. Si una actuación negligente o el incumplimiento de las normas por parte del empleador contribuye a causar el accidente, el trabajador puede reclamar una indemnización de perjuicios por culpa patronal.

La razón está en que la cobertura de la ARL no incluye todos los daños que puede sufrir una persona después de un accidente. Existen perjuicios adicionales que pueden quedar por fuera de las prestaciones que reconoce el sistema de riesgos laborales.

Entre estos están el daño moral y el daño en la vida de relación. El primero corresponde a la afectación de los sentimientos que puede generar una situación derivada del accidente. Jiménez puso como ejemplo la muerte de una persona como consecuencia de un accidente laboral.

El daño en la vida de relación se refiere a los cambios que el accidente produce en la forma de vida de una persona. El abogado explicó esta diferencia con el caso de un trabajador que pierde una mano y no puede volver a jugar tenis.

En una situación de este tipo, la ARL puede cubrir la recuperación relacionada con la lesión en la mano, pero no necesariamente los perjuicios extrapatrimoniales que esa pérdida representa para la vida de la persona.

Por eso, la cobertura de la ARL y una eventual responsabilidad del empleador corresponden a asuntos diferentes. La ARL responde por las prestaciones derivadas del accidente, mientras que una reclamación por culpa patronal puede buscar el reconocimiento de perjuicios que no cubre el sistema.

¿Qué cubre la ARL cuando ocurre un accidente de trabajo?

La ARL cubre las prestaciones correspondientes cuando el hecho encaja dentro de las situaciones reconocidas como accidente laboral. Esto incluye la recuperación y los auxilios económicos relacionados con el accidente.

¿Un acto negligente del empleador elimina la cobertura de la ARL?

No. Según la explicación de Iván Jiménez, la ARL mantiene su obligación de cubrir el accidente cuando este corresponde a una de las situaciones reconocidas, aunque una actuación negligente del empleador contribuya a producirlo.

¿Cuándo puede responder directamente el empleador?

El empleador puede enfrentar una reclamación adicional cuando su negligencia o el incumplimiento de las normas contribuye a causar el accidente. En ese escenario, el trabajador puede reclamar una indemnización por culpa patronal, especialmente por perjuicios que no cubre la ARL, como el daño moral o el daño en la vida de relación.