"No se puede hacer Estado sin las comunidades": el llamado de la Pastoral Social al nuevo Gobierno

Monseñor Héctor Fabio Henao aseguró que el Estado debe reconocer las dinámicas organizativas existentes en los territorios y fortalecer el diálogo social para avanzar en la construcción de paz.
homenaje-a-lideres-sociales-y-excombatientes-asesinados-tras-la-firma-del-acuerdo-de-paz Crédito: Crédito: Colprensa.

En el marco de la entrega del Décimo Informe de la Implementación del Acuerdo Final de Paz por parte de la Contraloría General de la República al nuevo Gobierno, el director de la Pastoral Social, monseñor Héctor Fabio Henao, hizo un llamado a replantear la relación entre el Estado y las comunidades de los territorios más afectados por el conflicto armado.

Afirmó que se debe considerar que uno de los principales desafíos para consolidar la paz es reconocer las capacidades organizativas que ya existen en esas regiones.

Durante su intervención, afirmó que persisten "serias dificultades" relacionadas con la forma en que la sociedad colombiana percibe a las organizaciones comunitarias, situación que, según explicó, ha limitado el fortalecimiento de la presencia institucional en distintas zonas del país.

Monseñor señaló que, tras múltiples visitas a territorios como Tumaco y el departamento del Caquetá, ha constatado la existencia de procesos comunitarios sólidos que, en su opinión, no han sido suficientemente incorporados en la construcción del Estado.

"Para hacer Estado hay que partir de esa dinámica", afirmó Henao, al cuestionar la visión tradicional de trasladar las instituciones desde Bogotá hacia las regiones sin reconocer previamente las formas de participación, organización y ejercicio de ciudadanía que ya funcionan en los territorios.

El director de la Pastoral Social sostuvo que existe un "choque" entre las iniciativas que nacen en las comunidades y la estructura estatal, lo que dificulta una integración efectiva de esas experiencias en las políticas públicas. En ese sentido, insistió en la necesidad de promover un cambio de visión como país, reconociendo que las comunidades poseen conocimientos, iniciativas y capacidades para contribuir al desarrollo de sus regiones.

Asimismo, aseguró que fortalecer la participación comunitaria es una condición indispensable para que todos los ciudadanos se sientan representados dentro del Estado y para consolidar una nación más incluyente.

Fortalecer las capacidades comunitarias

Henao también destacó la importancia de continuar fortaleciendo las capacidades organizativas y comunitarias como una herramienta para avanzar en la implementación del Acuerdo de Paz.

Al referirse al trabajo desarrollado por la Pastoral Social, explicó que la organización ha concentrado sus esfuerzos en tres frentes principales.

El primero corresponde al acompañamiento directo a los firmantes del Acuerdo de Paz, mediante proyectos orientados a convertir en realidad las iniciativas construidas conjuntamente con las comunidades. Como ejemplo, mencionó el trabajo adelantado en Miravalle, en el departamento del Caquetá, cerca de San Vicente del Caguán, así como otras experiencias desarrolladas en diferentes regiones del país.

El segundo eje ha consistido en el acompañamiento a los consejos territoriales, espacios donde participan autoridades locales y organizaciones sociales con el propósito de impulsar procesos de desarrollo y construcción de paz en cada región.

Finalmente, destacó la labor de articulación entre el nivel nacional y los territorios, una tarea que calificó como fundamental para garantizar una implementación integral del Acuerdo Final.

El diálogo social, clave para consolidar la paz

Monseñor Henao concluyó que el diálogo social debe convertirse en el principal mecanismo para avanzar en la implementación de todos los componentes del Acuerdo de Paz.

Según indicó, mantener una comunicación permanente entre el Gobierno Nacional, las autoridades territoriales y las organizaciones comunitarias permitirá fortalecer la confianza, construir consensos y responder de manera más efectiva a las necesidades de las poblaciones que han vivido los efectos del conflicto armado.

El pronunciamiento se dio durante la presentación del Décimo Informe de la Implementación del Acuerdo Final de Paz, documento entregado por la Contraloría General de la República al nuevo Gobierno como insumo para evaluar los avances, retos y desafíos que enfrenta el proceso de consolidación de la paz en Colombia.

Claves del tema en cuatro preguntas

¿Cuál fue el principal llamado de monseñor Héctor Fabio Henao?

Henao pidió fortalecer el papel de las comunidades en la implementación del Acuerdo de Paz y replantear la relación entre el Estado y los territorios, reconociendo las capacidades organizativas y las dinámicas de participación que ya existen en las regiones afectadas por el conflicto.

¿Qué dificultades identificó el director de la Pastoral Social para avanzar en la construcción de Paz?

Señaló que persisten percepciones negativas sobre las organizaciones comunitarias y que el Estado no ha incorporado plenamente las iniciativas, conocimientos y formas de participación desarrolladas por las comunidades, lo que dificulta una mayor presencia institucional y la consolidación del Estado en los territorios.

¿Cuáles son los tres frentes de trabajo que desarrolla la Pastoral Social para apoyar la implementación del Acuerdo de Paz?

La Pastoral Social trabaja en tres líneas: el acompañamiento directo a los firmantes del Acuerdo de Paz y sus proyectos comunitarios; el apoyo a los consejos territoriales donde participan autoridades y organizaciones sociales; y la articulación entre el nivel nacional y los territorios para fortalecer la implementación del Acuerdo.

¿Por qué considera monseñor Héctor Fabio Henao que el diálogo social es fundamental para consolidar la paz?

Porque, según explicó, el diálogo permanente entre el Gobierno Nacional, las autoridades territoriales y las organizaciones comunitarias permite fortalecer la confianza, construir consensos y responder de manera más efectiva a las necesidades de las comunidades, facilitando la implementación integral del Acuerdo de Paz.