Señales de que su aire acondicionado está fallando y necesita mantenimiento

Pequeños cambios en el funcionamiento diario pueden revelar fallas antes de que el problema empeore.
Los filtros sucios del aire acondicionado reducen el flujo de aire y aumentan el consumo eléctrico. Crédito: Freepik

Un aire acondicionado en buen estado no solo refresca los espacios: también protege la salud, evita gastos innecesarios y alarga la vida útil del equipo. Sin embargo, muchas fallas del aire acondicionado comienzan de forma silenciosa y se confunden con el uso normal. Identificar a tiempo las señales de un aire acondicionado que está fallando permite actuar antes de que el daño sea mayor y más costoso.

Uno de los primeros avisos de problemas en el aire acondicionado es la pérdida de eficiencia. Cuando el equipo tarda más de lo habitual en enfriar o el ambiente nunca alcanza la temperatura esperada, suele existir una falla interna. Esta situación obliga al sistema a trabajar de más, elevando el consumo de energía y reduciendo su rendimiento general, incluso si el uso diario no ha cambiado.

Otra señal frecuente de que el aire acondicionado necesita mantenimiento es el cambio en su comportamiento habitual. Ruidos extraños, olores incómodos o ciclos de encendido irregulares indican que algo no está funcionando correctamente. Ignorar estas señales del aire acondicionado puede derivar en averías más graves, afectando tanto el equipo como la seguridad del hogar.

Aire acondicionado que no enfría bien o expulsa aire tibio

Cuando el aire acondicionado deja de enfriar como antes, las causas suelen estar relacionadas con suciedad acumulada, obstrucciones internas o pérdida de refrigerante. Los filtros saturados impiden el flujo de aire adecuado y las serpentinas sucias reducen la capacidad de enfriamiento. En estos casos, el mantenimiento del aire acondicionado es clave para recuperar su funcionamiento normal y evitar el desgaste del compresor.

La presencia de agua o hielo en el aire acondicionado indica fallas que requieren revisión profesional.Crédito: Freepik

Los ruidos inusuales en el aire acondicionado, como zumbidos, golpes o chillidos, no deben considerarse normales. Estas señales suelen estar asociadas a piezas sueltas, ventiladores desgastados o problemas mecánicos. De igual forma, los malos olores en el aire acondicionado, ya sean a humedad, quemado o químicos, pueden indicar presencia de moho, fallas eléctricas o fugas internas que requieren atención inmediata.

Las fugas de agua en el aire acondicionado son otra alerta clara de que el equipo necesita mantenimiento. Una bandeja de drenaje obstruida o un conducto bloqueado puede provocar goteos y humedad en paredes y pisos. A esto se suma el aumento injustificado en la factura de electricidad, un síntoma común de que el aire acondicionado está trabajando forzado por falta de limpieza o fallas internas.

Paso a paso para revisar el aire acondicionado de forma segura

Antes de cualquier revisión, es fundamental cortar el suministro eléctrico del aire acondicionado desde el interruptor general. Una vez apagado, se debe acceder al panel frontal y retirar los filtros de aire, verificando si están cubiertos de polvo o suciedad. Estos filtros pueden lavarse con agua y dejarse secar completamente antes de reinstalarlos.

Un mantenimiento periódico del aire acondicionado ayuda a evitar ruidos, malos olores y daños internos.Crédito: Freepik

El siguiente paso consiste en revisar que las rejillas de ventilación no estén bloqueadas por muebles, cortinas u objetos. Luego, se debe observar si hay presencia de agua acumulada o hielo visible en las tuberías, lo cual indica un problema mayor. Finalmente, al encender nuevamente el aire acondicionado, es importante comprobar si el ruido, el olor o el enfriamiento mejoran. Si las señales persisten, lo más seguro es contactar a un técnico certificado.

Recomendaciones de seguridad y qué debe evitarse

Nunca se deben manipular componentes internos del aire acondicionado sin conocimientos técnicos, especialmente el sistema eléctrico o el gas refrigerante. Usar el equipo en mal estado puede provocar cortocircuitos, daños estructurales o problemas de salud por mala calidad del aire. El mantenimiento preventivo del aire acondicionado, al menos una vez al año, es la mejor forma de evitar riesgos y prolongar su vida útil.

Realizar mantenimiento al aire acondicionado permite mejorar la eficiencia energética, reducir costos y garantizar un ambiente más saludable. La principal desventaja es el costo inicial del servicio técnico, aunque resulta menor frente a una reparación mayor o la sustitución del equipo completo.