Un menor de edad de apenas 5 años murió y otros cuatro integrantes de una comunidad indígena wanadule, en zona rural de Necoclí, en el Urabá antioqueño, están enfermos, al parecer, por tosferina. El brote tiene en alerta a las autoridades sanitarias, que buscan contener la transmisión antes de que se extienda y ponga en riesgo a más niños.
Aunque los casos son tratados como sospechosos de tosferina, la prioridad es evitar que los contagios aumenten y desencadenen una emergencia sanitaria de mayores proporciones. Desde la Secretaría de Salud municipal se adelantan acciones de vigilancia epidemiológica para detectar nuevos casos, iniciar los tratamientos correspondientes, suministrar quimioprofilaxis a los contactos estrechos e intensificar la vacunación, con el fin de cortar las cadenas de transmisión y proteger a la población expuesta.
Acceso a la comunidad, principal obstáculo para la atención
A estas acciones se suma el acompañamiento de la Secretaría de Salud e Inclusión Social de Antioquia, que activó una sala de crisis donde se atienden los casos y trabaja con las autoridades locales para ampliar la intervención.
El principal obstáculo ha sido el acceso. Hasta ahora, al equipo básico del municipio solo se le ha permitido un ingreso a la comunidad, y para entrar de nuevo se requiere la autorización del gobernador indígena.
Sin ese permiso, explicó Dionisia Yusti Rivas, directora de Factores de Riesgo de la Secretaría de Salud e Inclusión Social, no es posible revisar vivienda por vivienda para detectar los casos positivos, aplicar los antibióticos necesarios ni adelantar la vacunación. Para la funcionaria, el tema cultural ha sido una barrera que ha impedido la entrada plena de los equipos de salud.
“Los resultados que todos esperamos, lo cual es poder ingresar a la comunidad y desarrollar todas las actividades que nos permitan no solamente detectar los casos positivos, sino aplicar los antibióticos necesarios para garantizar que la enfermedad no se siga diseminando y, por supuesto, evitar las muertes, especialmente en los niños que es la población más vulnerable a la presencia de esta enfermedad”.
Los niños menores de un año son los más vulnerables
Yusti advirtió que los menores de un año son especialmente vulnerables a las complicaciones de la enfermedad, sobre todo si no están vacunados y no reciben atención a tiempo, y que en ese caso la tosferina puede ser mortal. Recordó además que, aunque en los adultos la enfermedad no suele ser grave, son ellos quienes se la transmiten a los niños, por lo que insistió en la importancia de vacunarse. Según la funcionaria, se trata de una enfermedad perfectamente prevenible con la vacuna.
Síntomas de alarma y llamado a la vacunación
La tosferina se manifiesta con una tos fuerte que puede generar vómito, dificultad para respirar y, en los niños, labios morados. Ante estos síntomas, las autoridades hacen un llamado a padres y cuidadores para que acudan de inmediato a un servicio de urgencias. También pidieron a la comunidad permitir el acceso de los equipos básicos de salud, especialmente en territorios tan alejados, donde llegar a los servicios médicos resulta difícil.
La noticia en cinco preguntas
¿Qué está ocurriendo en la comunidad indígena wanadule de Necoclí?
Un menor de cinco años murió y otros cuatro integrantes de una comunidad indígena wanadule, ubicada en la zona rural de Necoclí, en el Urabá antioqueño, presentan problemas de salud que estarían relacionados con un posible brote de tosferina. Las autoridades sanitarias mantienen la alerta y adelantan acciones para evitar que la enfermedad se propague a más personas, especialmente a los niños. Aunque los casos son tratados como sospechosos, la prioridad es detectar posibles contagios, brindar atención médica oportuna y prevenir nuevas complicaciones y muertes.
¿Qué medidas adelantan las autoridades sanitarias para contener el posible brote?
La Secretaría de Salud de Necoclí desarrolla actividades de vigilancia epidemiológica para identificar nuevos casos, iniciar los tratamientos correspondientes, suministrar quimioprofilaxis a los contactos estrechos e intensificar la vacunación. A estas labores se suma la Secretaría de Salud e Inclusión Social de Antioquia, que activó una sala de crisis y trabaja con las autoridades locales para ampliar la intervención. Estas acciones buscan identificar a las personas afectadas, reducir el riesgo de transmisión y proteger a quienes han estado en contacto con los posibles casos.
¿Por qué los equipos de salud tienen dificultades para ingresar a la comunidad indígena?
El principal obstáculo es la autorización para acceder al territorio. Según la información entregada por Dionisia Yusti Rivas, directora de Factores de Riesgo de la Secretaría de Salud e Inclusión Social de Antioquia, al equipo básico del municipio solo se le ha permitido ingresar una vez y necesita la autorización del gobernador indígena para regresar. Esta situación limita la posibilidad de revisar las viviendas, detectar nuevos casos, administrar los antibióticos necesarios y avanzar con la vacunación. La funcionaria señaló que los aspectos culturales han dificultado el ingreso pleno de los equipos sanitarios, por lo que las autoridades buscan ampliar la intervención con el acompañamiento de los responsables de la comunidad.
¿Por qué la tosferina representa un riesgo especial para los niños?
La tosferina puede causar complicaciones graves en los menores, particularmente en los niños de menos de un año que no están vacunados o no reciben atención médica oportuna. Según la funcionaria departamental, en estos casos la enfermedad puede llegar a ser mortal. Aunque en los adultos no suele presentar la misma gravedad, pueden transmitirla a los niños, lo que aumenta la importancia de mantener al día los esquemas de vacunación y adoptar medidas de prevención. Por eso, las autoridades insisten en la necesidad de identificar los contagios, proteger a los contactos estrechos y garantizar el acceso a los servicios de salud.
¿Cuáles son los síntomas de la tosferina y qué deben hacer los padres y cuidadores?
La tosferina puede manifestarse mediante episodios de tos intensa, vómito y dificultad para respirar. En los niños, los labios morados también pueden ser una señal de alarma que requiere atención inmediata. Ante estos síntomas, las autoridades recomiendan acudir a un servicio de urgencias para recibir valoración médica y evitar complicaciones. También hacen un llamado a los padres, cuidadores y demás integrantes de la comunidad para que permitan el ingreso de los equipos básicos de salud, de manera que puedan identificar posibles casos, administrar los tratamientos necesarios y ampliar la vacunación, especialmente en zonas rurales donde el acceso a la atención médica es más difícil.