Dormir bien no es un lujo: la clave silenciosa de la salud física y emocional

“El error más frecuente es creer que dormir es perder el tiempo”, explicó el médico internista y neumólogo Rafael Lobelo García.
Calidad de sueño para las mujeres durante el periodo Crédito: Freepik

Dormir debería ser una experiencia reparadora, pero para millones de personas no lo es. Se acuestan a tiempo, cumplen con las horas recomendadas y, aun así, despiertan cansadas, con dolor de cabeza, irritabilidad o sensación de no haber descansado.

“El error más frecuente es creer que dormir es perder el tiempo”, explicó el médico internista y neumólogo Rafael Lobelo García, magíster en medicina del sueño en Bienestar LA FM. Según el especialista, el sueño es el momento en el que el cerebro y el cuerpo se recuperan de la carga física y mental del día, y cuando esto no ocurre de manera adecuada, las consecuencias aparecen rápidamente.

Dormir no es lo mismo que descansar. Una persona puede pasar seis u ocho horas en la cama y aun así levantarse agotada, con dificultad para concentrarse, fallas de memoria o somnolencia durante el día. “Eso indica que algo está pasando durante el sueño y hay que analizarlo”, señaló Lobelo.

Roncar no siempre es inofensivo

Uno de los síntomas más subestimados es el ronquido. Aunque suele tomarse como una molestia menor —especialmente para quien duerme al lado—, puede ser una señal de obstrucción de la vía aérea. Cuando el ronquido se acompaña de cansancio persistente, dolor de cabeza matutino o sueño excesivo durante el día, podría tratarse de apnea del sueño.

Este trastorno respiratorio provoca pausas en la respiración mientras la persona duerme, lo que genera caídas repetidas en los niveles de oxígeno. El cerebro, en estado de alerta constante, interrumpe el descanso profundo, afectando la calidad del sueño y la salud general.

Un riesgo que va más allá del cansancio

No dormir bien no solo impacta el ánimo o la productividad. La falta de sueño reparador se asocia con aumento de la presión arterial, taquicardia, problemas de concentración y mayor riesgo de infartos, arritmias y accidentes cerebrovasculares. “Es como si el cuerpo estuviera haciendo ejercicio toda la noche”, advirtió el especialista.

La apnea del sueño puede presentarse a cualquier edad, incluso en niños, y uno de los factores de riesgo más importantes es el sobrepeso. “A más peso, más apneas; a menos peso, menos apneas”, resumió Lobelo.

Hábitos que sí hacen la diferencia

La higiene del sueño es clave. Evitar el uso del celular, las series o el trabajo en la cama, dormir de lado y no boca arriba, mantener horarios regulares y hacer ejercicio —preferiblemente en la mañana— son medidas simples que pueden mejorar notablemente el descanso. También existen terapias respiratorias y tratamientos médicos que controlan por completo los casos más severos.

Un espacio para aprender y preguntar

Como parte de la conversación sobre la salud del sueño, se anunció la realización del XVIII Simposio Institucional sobre trastornos del sueño, un espacio académico y pedagógico dirigido tanto a profesionales de la salud como al público en general interesado en comprender mejor cómo el descanso impacta la calidad de vida. El evento se llevará a cabo los días 19 y 20 de febrero en el Centro de Convenciones Cafam La Floresta, en Bogotá.

El evento será de acceso gratuito y contará con la participación de especialistas que abordarán temas como la apnea del sueño, los principales trastornos del dormir, sus riesgos para la salud y las alternativas de diagnóstico y tratamiento. La iniciativa busca generar mayor conciencia sobre la importancia de dormir bien y ofrecer información clara para identificar señales de alerta que muchas veces se pasan por alto.

Las personas interesadas en participar lo pueden hacer a través de las redes sociales de Cayre, los encuentran en Instagram, Facebook y LinkedIn como Cayre IPS o ingresando a la página web www.cayre.co