WOH G64 es una estrella conocida como IRAS 04553-6825, ubicada en una galaxia satélite de la Vía Láctea que la humanidad ha llamado Gran Nube de Magallanes. Se encuentra a unos 163.000 años luz de distancia. La estrella en cuestión tiene unas 1.540 veces el tamaño del sol; es decir, es hasta 30 veces más grande que la estrella central de nuestro vecindario. También lo supera en brillo, siendo 282.000 veces más fuerte.
WOH G64 fue descubierta en 1970, y desde entonces ha parecido ser una estrella supergigante roja rodeada por un anillo de polvo denso. Sin embargo, desde 2014, se han registrado cambios en este cuerpo celeste que han hecho creer a los astrónomos que está a punto de convertirse en un agujero negro.
Pero todo habría empezado en 2014, según las observaciones de los científicos, cuando la apariencia de la supergigante comenzó a cambiar. Un equipo de astrónomos, dirigido por Gonzalo Muñoz-Sánchez en el Observatorio Nacional de Atenas, notó que el color de la estrella variaba y que el calor superficial de la misma aumentaba considerablemente.
El equipo científico determinó que que esto puede representar la transformación de una supergigante roja en una rara hipergigante amarilla, lo que podría significar la muerte de una estrella en tiempo real.
La muerte de una estrella
Los científicos no conocen qué pasa cuando una estrella de este tamaño evoluciona a supergigante roja. En el caso de WOH G64, es la supergigante roja más extrema conocida, de acuerdo con el científico en una entrevista con Space.com. No está claro si las estrellas explotan como supernovas, si colapsan directamente en agujeros negros o evolucionan de la fase de supergigante roja a una hipergigante amarilla antes de morir. Y en WOH G64 podría ser la solución a la duda.
De acuerdo a los resultados del equipo representan la primera evidencia de que un objeto estelar extremo puede cambiar la temperatura y evolucionar de rojo a amarillo en menos de un año humano y de manera calma. Esta característica, indica Muñoz-Sánchez "es especialmente sorprendente porque los cambios rápidos en las estrellas suelen estar asociados a procesos violentos o abruptos".
Una muerte joven: las características de WOH G64
Esta estrella tiene 5 millones de años, relativamente joven para la historia del universo. El sol de nuestro sistema solar, tiene 4.600 millones de años, por ejemplo. Y aunque a nivel cósmico, esto significa una vida corta para una estrella, la razón está en que "estas viven rápido y mueren jóvenes", según el científico entrevistado por el medio citado. Estos cuerpos celestes, consumen el combustible necesario para la fusión nuclear más rápidamente que otro tipo de estrellas.
Sin embargo, la humanidad no conoce con exactitud el rumbo de la estrella. Si bien pudiera convertirse en una hipergigante amarilla no todas las supergigantes rojas pierden sus capas externas. De la siguiente forma lo explica Muñoz Sánchez: "Las hipergigantes amarillas son extremadamente raras porque representan una breve fase de transición entre la etapa de supergigante roja y la eventual explosión de supernova".
Concluye que solo se conoce un número limitado de hipergigantes que se cuentan en decenas.