El politólogo Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos, explicó en entrevista con La FM Fin de Semana, cómo evolucionó la percepción sobre la ciudad y la gestión del alcalde Carlos Fernando Galán, al cierre del segundo año de gobierno, a partir de los resultados de la más reciente encuesta de opinión.
Mariño señaló que el segundo año de administración presenta características particulares. Indicó que los indicadores generales muestran un comportamiento positivo para la ciudad. Según afirmó, “a la ciudad le va bien en optimismo y satisfacción”, y precisó que estos niveles aumentaron durante el segundo año. Agregó que la ciudadanía se siente más cercana, satisfecha y orgullosa de lo que ocurre en Bogotá.
No obstante, explicó que esta percepción favorable no se traslada de manera directa a la evaluación del alcalde. De acuerdo con el politólogo, existe “un mensaje dividido” en el que la ciudad parece ir por buen camino, pero esa sensación no está alineada con la opinión sobre el desempeño del mandatario. Indicó que,
"Aunque Bogotá mejora en percepción general, al alcalde no le va tan bien en la evaluación ciudadana", indicó.
¿Cómo evalúan los ciudadanos la gestión del alcalde Carlos Fernando Galán?
Al detallar los principales resultados, Mariño se refirió a la seguridad como uno de los aspectos con mayor peso en la opinión ciudadana. Afirmó que existe una cifra histórica según la cual “el 62% de las personas se sienten inseguras”.
"Este dato incide de manera significativa en la forma como se evalúa la gestión del alcalde y en la percepción del presente de la ciudad", señaló.
En contraste, destacó que la satisfacción con la ciudad aumentó y se ubica cerca del 48%. Describió este escenario como particular, ya que, pese a la percepción de inseguridad, los ciudadanos mantienen niveles relevantes de satisfacción y optimismo.
Según Mariño, “nos sentimos profundamente inseguros, pero al mismo tiempo somos capaces de sentirnos satisfechos y optimistas”.
El director de Bogotá Cómo Vamos explicó que el crecimiento del optimismo no está asociado al día a día ni a la seguridad. "Los ciudadanos ubican ese sentimiento en una perspectiva de futuro", indicó, precisando que este optimismo se relaciona con lo que ocurre en materia de infraestructura, elemento que conecta a la ciudadanía con una idea de ciudad a largo plazo, aun cuando el presente resulte complejo.
¿Influye el contexto nacional en la percepción sobre el alcalde de Bogotá?
Consultado sobre la relación entre la percepción del alcalde y el comportamiento del Gobierno nacional, Mariño afirmó que el segundo año no ha sido un escenario sencillo para Galán. Indicó que la percepción ciudadana sobre su gestión “pierde unos 10 puntos porcentuales” frente al primer año. Según explicó, este descenso no se explica principalmente por factores nacionales.
Al comparar ambos periodos, Mariño recordó que el primer año estuvo marcado por una expectativa alta tras la elección del alcalde con más del 50% de los votos. En el segundo año, dijo, enfrenta retos importantes en términos de aprobación. Señaló que los niveles más bajos de respaldo se concentran en personas jóvenes y en los estratos sociales más bajos.
El politólogo explicó que será necesario observar el comportamiento del tercer año de gobierno para evaluar con mayor claridad la relación entre el ámbito nacional y la ciudad. Indicó que el desempeño de Galán en 2026, en paralelo con el último año del presidente Gustavo Petro, permitirá analizar cuánto influye el contexto nacional en la percepción local.
Mariño reiteró que los resultados muestran una diferencia clara entre la valoración de la ciudad y la del alcalde. Concluyó que Bogotá presenta indicadores crecientes de optimismo y satisfacción asociados al futuro, mientras la gestión del mandatario enfrenta desafíos vinculados a la seguridad, la percepción ciudadana y la aprobación en grupos específicos de la población.