El doctor Kevin Díaz, presidente y CEO de Compassion and Choices, afirmó en entrevista con La FM que en Estados Unidos cada vez más personas buscan que las decisiones sobre el final de la vida reflejen sus valores, prioridades y creencias. Señaló que su organización trabaja para “mejorar en lo posible el tratamiento al final de la vida” y para que los pacientes puedan decidir qué sucede en esa etapa, en el marco del reconocimiento otorgado por el Time 100 Health 2026.
¿Qué es la ayuda médica para morir en Estados Unidos?
Díaz explicó que, en el contexto legal vigente en Estados Unidos, la eutanasia no es legal, pero existe la opción de la ayuda médica para morir. Indicó que esta alternativa permite a un adulto con enfermedad terminal, que sea mentalmente competente y tenga seis meses o menos de vida, solicitar a su proveedor de salud una receta de un medicamento que puede autoadministrar para morir “en sus propios términos”. Añadió que también existen opciones como dejar tratamientos o contar con medicamentos suficientes para no sentir dolor.
Según detalló, “casi un tercio de las personas que reciben la receta no la usan”. Afirmó que contar con esa posibilidad permite vivir los últimos días sin la preocupación por el sufrimiento. “No son personas que quieren morir, son gente que van a morir, pero no quieren sufrir”, expresó. Agregó que “saber que uno no va a sufrir es parte del tratamiento paliativo”, al referirse al alcance de esta práctica dentro del sistema de salud.
El directivo sostuvo que la misión de Compassion and Choices tiene dos componentes: mejorar la atención al final de la vida y garantizar que las personas puedan decidir sobre ese proceso. Señaló que lo que están observando es que “más que nunca la gente quiere tener decisiones sobre la atención médica al final de su vida que reflejen sus valores”. También indicó que la ley establece que es la persona que sufre quien toma la determinación.
¿Cómo define Kevin Díaz el acompañamiento al final de la vida?
Al referirse a las decisiones en la etapa final, Díaz indicó que la forma en que una persona enfrenta ese momento depende de lo que desea. Recordó el caso de su bisabuelo, quien a los 94 años decidió no someterse a múltiples cirugías cuando le informaron que sus órganos dejarían de funcionar. Relató que se instaló una cama en la sala de la casa para que los familiares pudieran despedirse y que falleció días después. “La razón de que fue una muerte buena era porque eso es lo que él quería y nosotros tuvimos que respetar su decisión”, afirmó, y señaló que recibió tratamiento para disminuir el dolor.
Díaz consideró que la existencia de estas opciones implica “un cambio en el poder entre los médicos y los pacientes”. Explicó que la normativa establece que la persona que está sufriendo es quien toma la decisión, lo que ha generado que los pacientes hablen con sus doctores “más temprano y más a menudo sobre lo que verdaderamente quieren” y que los profesionales refuercen sus habilidades paliativas.
Finalmente, señaló que reconocer que todos van a morir permite priorizar lo importante, como las conexiones con la comunidad, los parientes y la vida espiritual. “Para tener una vida mejor y un final mejor hay que gozar de eso y hablar sobre todas las etapas de la vida”, concluyó. Díaz indicó que es peruano, de Lambayeque, Chiclayo, y que se mudó a Estados Unidos cuando tenía dos años.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM