Video | Graban a hombres vendiendo bases de datos personales en el sector de Unilago

Las grabaciones fueron reveladas en el Concejo de Bogotá, desde donde advirtieron que esa información se estaría usando para cometer extorsiones.
Graban a hombres vendiendo bases de datos personales en el sector de Unilago Crédito: Tomada de redes sociales.

En medio de un debate de control político en el Concejo de Bogotá, fueron revelados videos en los que se observa la comercialización de bases de datos, con información personal de empresarios y pensionados.

La denuncia que hizo el concejal Julián Espinosa, plantea posibles vínculos con redes de extorsión en la ciudad.

Espinosa presentó material grabado con una cámara oculta en el sector de Unilago, donde hombrescomercializan bases de datos con información sensible de ciudadanos y empresas.

¿Cuánto vale una lista de datos personales?

Según la denuncia, en varios establecimientos del sector se estarían ofreciendo listados con nombres completos, números de identificación, teléfonos celulares y datos empresariales por valores que oscilan entre los $100.000 y $200.000.

Uno de los videos evidencia la oferta de una base con cerca de 24.850 registros empresariales por un valor de $100.000 pesos.

De acuerdo con el concejal, ese tipo de información podría ser utilizada por organizaciones criminales para perfilar posibles víctimas de extorsión y fraude.

La denuncia también incluye la presunta venta de bases de datos de pensionados. En las grabaciones, un comerciante ofrece un listado de aproximadamente 18.800 adultos mayores pensionados por $200.000 pesos, asegurando que se trata de una población “más fácil de contactar comercialmente”.

Un mercado clandestino sin control

Espinosa advirtió que la existencia de este mercado clandestino representa un problema de seguridad pública y no únicamente de protección de datos.

Durante su intervención, el concejal relacionó esas prácticas con el aumento de casos de extorsión registrados en Bogotá.

Según las cifras expuestas en el debate, en lo corrido de este año se han reportado 441 denuncias por extorsión en la ciudad.

De esos casos, una parte significativa habría sido ejecutada mediante llamadas telefónicas y redes sociales, mecanismos que requieren información previa de las víctimas.

“Si la mayoría de las extorsiones se realizan a través de llamadas y plataformas digitales, es necesario establecer de dónde provienen los datos personales utilizados por las estructuras criminales”, señaló.

El político también cuestionó los resultados de la estrategia distrital de seguridad y el incremento de delitos relacionados con amenazas, lesiones personales y percepción de inseguridad en el sistema TransMilenio.

Entre tanto, expertos en seguridad digital advirtieron que la comercialización ilegal de datos personales facilita modalidades de fraude, suplantación de identidad y extorsión dirigida.

Por ello, insistieron en la necesidad de fortalecer los controles sobre el manejo de información sensible y aumentar la vigilancia sobre establecimientos que puedan estar involucrados en este tipo de prácticas.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

1. ¿Qué reveló la denuncia sobre la venta de datos personales en Bogotá?

La venta de datos personales en Unilago quedó expuesta en videos presentados en el Concejo de Bogotá, donde se observa la comercialización de bases con información sensible de empresarios y pensionados.

2. ¿Cuánto cuestan las bases de datos ilegales?

La venta de datos personales en Unilago incluiría bases con nombres, teléfonos y números de identificación por valores entre $100.000 y $200.000, según la denuncia del concejal Julián Espinosa.

3. ¿Qué riesgos generan estas bases de datos?


La venta de datos personales en Unilago podría facilitar delitos como extorsión, fraude y suplantación de identidad, ya que las organizaciones criminales usarían la información para perfilar víctimas.

4. ¿Qué es lo que más le preocupa a las autoridades y expertos?

La venta de datos personales en Unilago preocupa por su posible relación con redes de extorsión y por la falta de controles sobre el manejo de información sensible en establecimientos de la ciudad.