Una combinación de protestas sociales, actos terroristas y factores climáticos ha dejado al departamento de Nariño en un estado de aislamiento crítico este martes 10 de marzo. La interrupción de los principales ejes viales hacia el interior del país y la frontera con Ecuador mantiene en vilo a la economía regional.
Actualmente, la única vía de salida es el corredor Pasto – San Francisco – Mocoa, además de rutas alternas por trochas que incrementan el tiempo de viaje hasta en seis horas.
Triple parálisis en los corredores estratégicos
La movilidad en la región se encuentra fracturada en tres puntos neurálgicos:
- Vía Pasto - Ipiales: Comunidades de Samaniego bloquean la doble calzada en protesta por presuntos incumplimientos del Gobierno Nacional en proyectos de infraestructura para los municipios de La Llanada y Santa Cruz de Guachavez.
- Puente Internacional de Rumichaca: Gremios de la frontera adelantan cierres intermitentes (paso cada hora) como protesta contra las medidas arancelarias del 50% impuestas por los gobiernos de Colombia y Ecuador.
- Vía Panamericana (Nariño - Cauca): Un atentado con explosivos en el sector del Patía inhabilitó el paso hacia el norte del país, cortando la conexión terrestre con el Valle del Cauca y el centro de Colombia.
Frontera en crisis: el impacto en el empleo
La tensión diplomática y comercial entre los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa ha paralizado el intercambio en Ipiales (Nariño) y Tulcán (Carchi). Juan Carlos Garzón, representante de los depósitos habilitados de Ipiales, advirtió sobre el impacto social de los aranceles:
"Cada depósito genera unos 50 empleos directos. En Ipiales somos cinco depósitos; hablamos de 250 empleos directos y al menos 500 indirectos. Cerca de 800 familias están viendo afectados sus ingresos por esta parálisis económica", señaló el líder gremial.
De una dinámica comercial que debería reportar cerca de 5 millones de dólares diarios, la frontera ha pasado a registrar cifras nulas de ingresos.
Alarma por desabastecimiento y ola invernal
El cierre prolongado de las rutas de suministro genera temor por la escasez de:
- Combustibles y enseres básicos provenientes de Bogotá, Cali y Medellín.
- Medicamentos e insumos hospitalarios.
- Repuestos automotrices y tecnología.
A este panorama se suma la emergencia climática. Fuertes lluvias han provocado deslaves y caídas de roca que mantienen bloqueadas varias vías internas, afectando especialmente a los municipios de San Bernardo y La Cruz.
Estado de la protesta: Los manifestantes en la frontera advirtieron que, de no existir un compromiso real de ambos gobiernos en los próximos días, las medidas de hecho podrían radicalizarse.