Bogotá pierde jóvenes y su región crece 27%: el reto que puede impulsar el desarrollo

Más del 65% de jóvenes que terminan la educación media pasan de manera inmediata a la educación posmedia.
El Ministerio de Educación Nacional ha explicado que la falta de uniforme por razones económicas no puede convertirse en un motivo para negar el cupo o impedir la asistencia de un estudiante. Crédito: Diseñado por Magnific + www.magnific.com

Bogotá y sus municipios vecinos concentran hoy 2.373.917 jóvenes, una cifra que el más reciente Informe Jóvenes con Potencial 2026 describe como una oportunidad para el desarrollo económico y social del territorio. El dato, sin embargo, esconde una paradoja: mientras la población joven de la capital colombiana viene en descenso, los municipios de la región —Soacha, Sabana Occidente y Sabana Centro— crecieron cerca del 27% en el mismo grupo poblacional.

El hallazgo hace parte del estudio presentado por GOYN Bogotá (Global Opportunity Youth Network), iniciativa global cuyo socio ancla en Colombia es Fundación Corona, que, por primera vez, amplió su análisis más allá de los límites de la capital para mirar el fenómeno como una sola región funcional.

Uno de cada cuatro habitantes es joven

En estos territorios, uno de cada cuatro habitantes es joven, lo que representa lo que llaman los expertos un "bono demográfico": una ventana de oportunidad en la que una mayor proporción de población en edad productiva puede impulsar el crecimiento económico, siempre que existan condiciones reales de formación, empleo e inclusión.

"Una persona joven puede vivir en Soacha, estudiar en Bogotá y trabajar en Sabana Occidente. Necesitamos leer esas trayectorias completas y colaborar de otra manera", explicó Camilo Franco, director de GOYN Bogotá, quien insistió en que las oportunidades no deberían depender de dónde termina un municipio o empieza otro.

Más de medio millón de jóvenes, sin estudiar ni trabajar formalmente

El informe también identificó que en Bogotá D.C. hay 531.364 "jóvenes con potencial": personas entre 14 y 28 años que no estudian, no trabajan o se encuentran en la informalidad. Esta cifra equivale al 29,7% de la población joven de la ciudad, un dato que dimensiona el reto pendiente para la política pública y el sector privado.

Las empresas sí están contratando talento joven

No todo son alertas. El estudio encontró que el 61% de las empresas formales de Bogotá contrató al menos una persona joven entre 18 y 28 años en el último año, una proporción que sube al 84,9% entre las medianas empresas y hasta el 96% entre las grandes compañías.

El reto está en los detalles: aunque el 68,6% de las vacantes en servicios y ventas exige máximo bachillerato, en promedio se piden 1,5 años de experiencia, un requisito que deja sin cubrir cerca de 19.427 puestos de trabajo.

El sector gastronómico, motor de empleo… pero también de informalidad

Uno de los hallazgos más llamativos del informe apunta al sector gastronómico, que vincula laboralmente a más de 75.000 jóvenes en Bogotá, impulsado por el crecimiento de restaurantes con servicio a la mesa, comida para llevar y domicilios. El problema es que la informalidad en este sector ronda el 75%, muy por encima del promedio general de informalidad juvenil, que pasó del 32,3% al 35,6% en el último periodo medido.

La educación mejora, pero persisten brechas

En el frente educativo hay avances: el 65% de los jóvenes que terminan la educación media transita de inmediato a la educación posmedia, cuatro puntos más que en 2019. Pero la brecha entre colegios oficiales y privados sigue siendo amplia: solo el 47,4% de los egresados de colegios oficiales llega a la educación superior, frente al 64,1% de quienes salen de colegios privados.

Para Daniel Uribe, director ejecutivo de Fundación Corona, el reto va más allá de generar empleo: "Es difícil que el desarrollo de la ciudad aumente si más de una tercera parte de la juventud sigue en la informalidad", advirtió.