Café y corazón: nueva evidencia revela sus beneficios para la salud cardiovascular

Aunque durante años se recomendó limitar esta bebida a pacientes con enfermedades cardíacas, la evidencia científica más reciente señala que el consumo moderado de café no aumenta el riesgo cardiovascular y podría incluso aportar beneficios.
La relación entre consumo de café y salud mental sigue un patrón en forma de J, según investigación científica. Crédito: Diseñado por Magnific

Para millones de personas, el día comienza con una taza de café. En América Latina, y especialmente en Colombia, esta bebida no solo hace parte de la rutina diaria, sino también de la identidad cultural y de los espacios de encuentro.

Sin embargo, durante décadas el café estuvo rodeado de advertencias relacionadas con sus posibles efectos sobre el corazón. A pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular se les recomendaba con frecuencia evitarlo, debido principalmente a la presencia de cafeína y a su efecto estimulante.

La evidencia científica disponible actualmente plantea un escenario diferente. De acuerdo con el doctor Paul Gamboa, cardiólogo y director del Instituto Méderi del Corazón, el café no debe ser considerado automáticamente un enemigo de la salud cardiovascular.

¿Por qué el café produce sensación de energía?

La principal responsable del efecto estimulante del café es la cafeína. Según explica el especialista, esta sustancia ayuda a mantener el estado de vigilia y disminuye temporalmente la sensación de sueño y cansancio.

La cafeína actúa en el cerebro bloqueando los receptores de adenosina, una sustancia relacionada con la aparición del sueño y la sensación de fatiga. Al inhibir temporalmente esta acción, aumenta la sensación de alerta y vitalidad.

Pero ese efecto estimulante no significa necesariamente que el café sea perjudicial para el corazón.

De acuerdo con el especialista, el consumo habitual y moderado de esta bebida se ha asociado con una menor probabilidad de desarrollar algunas enfermedades neurodegenerativas y cardiometabólicas, entre ellas la insuficiencia cardíaca y la hipertensión arterial.

Café y arritmias: uno de los principales mitos

Uno de los temores más extendidos ha sido que la cafeína puede provocar alteraciones del ritmo cardíaco. Sin embargo, el doctor Gamboa señala que la evidencia disponible no respalda la idea de que el café produzca arritmias en la población general.

Incluso, explica que los pacientes con fibrilación auricular que consumen café de manera regular pueden presentar menos episodios y mantener durante más tiempo un ritmo cardíaco normal frente a quienes evitan completamente la bebida.

Esto representa un cambio frente a las recomendaciones que durante años asociaron directamente el consumo de café con un mayor riesgo de alteraciones del ritmo cardíaco.

¿El café aumenta la presión arterial?

Otro de los argumentos utilizados para restringir el café en personas hipertensas ha sido su posible capacidad para elevar la presión arterial.

No obstante, según la información aportada por el especialista, el aumento asociado al consumo de café sería cercano a 1 mmHg, una variación que considera clínicamente poco significativa.

Esto significa que, para la mayoría de las personas con hipertensión controlada, una taza de café no tendría por qué representar un riesgo cardiovascular por sí misma. Aun así, las recomendaciones deben individualizarse de acuerdo con las condiciones y tratamientos de cada paciente.

El café negro no es el responsable del aumento de azúcar

El impacto del café sobre la glucosa también ha generado confusión.

El especialista explica que el café negro, consumido sin añadidos, no es el responsable de elevar significativamente la glicemia. El problema puede aparecer cuando a la bebida se le incorporan grandes cantidades de azúcar, leche condensada, cremas, jarabes saborizados u otros productos con alto contenido de azúcares.

Por esta razón, cuando se evalúa el impacto metabólico de una taza de café, es importante considerar no solo la bebida, sino también los ingredientes que se agregan a ella.

¿Existe relación entre el café y el cáncer de pulmón?

Otro de los temores que históricamente se han asociado con el café es su supuesto vínculo con el cáncer de pulmón.

El doctor Gamboa advierte que algunas asociaciones encontradas en estudios pueden estar condicionadas por factores externos, particularmente el consumo de tabaco. Las personas fumadoras también pueden consumir café con frecuencia, por lo que atribuir el riesgo exclusivamente a la bebida puede generar una interpretación equivocada.

En este sentido, el especialista sostiene que el principal factor de riesgo relacionado con el cáncer de pulmón en este contexto es el tabaquismo y no el consumo de café.

¿Cuánto café se puede consumir al día?

Una de las principales recomendaciones es evitar los excesos.

El especialista señala como referencia un máximo de 400 miligramos de cafeína al día para un adulto promedio, cantidad que puede equivaler aproximadamente a entre tres y cinco tazas, dependiendo de la preparación y de la concentración de la bebida.

No obstante, calcular exactamente la cantidad de cafeína que contiene cada taza no siempre es sencillo. El contenido puede variar según el tipo de grano, la preparación y el tamaño de la porción. Por ejemplo, el café Robusto suele contener más cafeína que el Arábigo.

Como referencia, el texto señala que una taza convencional puede aportar alrededor de 50 miligramos de cafeína, aunque esta cifra puede variar considerablemente.

Superar los niveles recomendados puede provocar efectos adversos, especialmente en personas sensibles a la cafeína. Entre ellos se encuentran el insomnio, el nerviosismo y algunas molestias digestivas.

¿Quiénes deberían limitar o evitar el café?

Aunque el consumo moderado puede ser seguro para la mayoría de los adultos, existen situaciones en las que es conveniente reducirlo o suspenderlo de acuerdo con los especialistas.

Personas con problemas gástricos: quienes presentan reflujo gastroesofágico severo o gastritis activa no controlada pueden experimentar un aumento de las molestias debido a la acidez.

Personas sensibles a la cafeína: algunos individuos pueden presentar temblores, nerviosismo, ansiedad o sensación de taquicardia después de consumirla.

Consumo en horas de la tarde o la noche: la cafeína puede permanecer activa durante varias horas y afectar la conciliación y calidad del sueño. Por eso, quienes tienen dificultades para dormir pueden beneficiarse de evitar el café al final del día.

El café deja atrás su fama de enemigo del corazón

La percepción sobre el café ha cambiado a medida que la investigación científica ha permitido comprender mejor los efectos de la cafeína y de otros componentes presentes en esta bebida.

La evidencia presentada por el especialista apunta a que el problema no está necesariamente en la taza de café, sino en la cantidad consumida, la sensibilidad individual y la forma en que se prepara.

Para la mayoría de los adultos sanos, el consumo moderado puede formar parte de una alimentación equilibrada. En personas con enfermedades cardiovasculares o condiciones específicas, la recomendación debe individualizarse con el profesional de salud que conozca su caso.

Así, aquella tradicional taza de café de la mañana parece estar lejos de ser el enemigo del corazón que durante años se creyó. Además de su efecto estimulante, continúa siendo uno de los rituales cotidianos más arraigados en Colombia: una bebida que acompaña conversaciones, encuentros y momentos que, más allá de sus posibles beneficios físicos, también hacen parte del bienestar y la vida social.

Claves del tema en cuatro preguntas

¿El café aumenta el riesgo de sufrir arritmias?

No necesariamente. La evidencia citada por el cardiólogo Paul Gamboa indica que el consumo moderado de café no produce arritmias. Incluso, en pacientes con fibrilación auricular, su consumo habitual se ha asociado con menos crisis y una mayor permanencia del ritmo cardíaco normal.

¿Las personas con hipertensión pueden tomar café?

En la mayoría de los casos, sí, siempre que exista un consumo moderado. Según el especialista, el café puede elevar la presión arterial alrededor de 1 mmHg, una variación considerada clínicamente poco significativa. Sin embargo, cada paciente debe seguir las recomendaciones de su médico de acuerdo con su condición particular.

¿Cuánto café se puede consumir diariamente?

La referencia para un adulto promedio es no superar los 400 miligramos de cafeína al día. Esto puede equivaler aproximadamente a entre tres y cinco tazas, dependiendo del tipo de café y su preparación. El exceso puede provocar insomnio, nerviosismo y molestias digestivas, especialmente en personas sensibles a la cafeína.

¿Quiénes deberían limitar o evitar el consumo de café?

Las personas con determinadas condiciones pueden necesitar reducirlo o evitarlo. Entre ellas están quienes tienen reflujo gastroesofágico severo o gastritis activa no controlada, las personas especialmente sensibles a la cafeína y quienes presentan problemas de sueño. En estos casos, también puede ser recomendable evitar el café durante la tarde o la noche.