Cáncer de mama: cinco mitos sobre la mamografía que pueden retrasar la detección

El cáncer de mama en Colombia es una de las enfermedades que más sigue afectando a las mujeres y a los hombres. Según expertos, el diagnóstico temprano es la mejor estrategia para detectar alertas.
Reconocer los primeros síntomas del cáncer de mama puede marcar la diferencia en la detección temprana. Crédito: Freepik

El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública en Colombia. Según cifras citadas por la Liga Contra el Cáncer, más de 17.000 mujeres son diagnosticadas cada año con esta enfermedad, una realidad que refuerza la importancia de promover la educación, la detección temprana y el acceso oportuno a los servicios de salud.

En este contexto, la historia de Paula Colorado, sobreviviente de cáncer de mama y afiliada a EPS Famisanar, busca generar conciencia sobre la importancia de conocer el propio cuerpo e identificar posibles señales de alerta.

Colorado encontró una masa en su seno derecho mientras realizaba el autoexamen, una práctica que la llevó a buscar atención médica y a iniciar el proceso de diagnóstico y tratamiento.

“Yo siempre fui muy juiciosa con el autoexamen y de ahí dependió todo el proceso que iniciamos. Encontré una masa en el seno derecho, me enviaron al médico y me remitieron al mastólogo, y ahí se detectó que era un cáncer muy avanzado. Yo invito a todas las mujeres en general a hacerse el autoexamen porque realmente salva vidas”, relató.

Su experiencia pone de relieve la importancia de prestar atención a los cambios en las mamas y solicitar una valoración profesional cuando se identifica alguna anomalía.

No obstante, el autoexamen no reemplaza los controles médicos ni las pruebas de detección recomendadas según la edad y los factores de riesgo de cada persona.

¿Cuáles son las señales de alerta del cáncer de mama?

La identificación de cambios en las mamas puede ayudar a que las mujeres consulten oportunamente y reciban una evaluación médica.

Aunque algunas alteraciones pueden tener causas benignas, es importante no ignorarlas ni intentar establecer un diagnóstico por cuenta propia.

Tatiana Bermúdez, líder de Salud de EPS Famisanar, hizo un llamado a fortalecer la detección temprana mediante el conocimiento del cuerpo, el examen clínico de mama y la mamografía, de acuerdo con las recomendaciones médicas.

Entre las señales que requieren valoración profesional se encuentran:

Bultos o masas: aparición de una protuberancia nueva en la mama o en la axila.

Secreciones por el pezón: especialmente si aparecen espontáneamente o contienen sangre.

Enrojecimiento: cambios persistentes en la piel de la mama.

Alteraciones en la apariencia: cambios en el tamaño, la forma o la piel del seno.

Cambios en el pezón: retracción reciente u otras modificaciones que no estaban presentes anteriormente.

La presencia de alguno de estos signos no significa necesariamente que exista cáncer, pero sí justifica una consulta médica para determinar su causa.

Además, la detección temprana no depende únicamente de identificar síntomas. Los controles preventivos y las pruebas de tamizaje también desempeñan un papel importante, ya que pueden detectar alteraciones antes de que sean perceptibles.

Cinco mitos sobre la mamografía que pueden retrasar la detección

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, EPS Famisanar presentó cinco creencias frecuentes sobre la mamografía que pueden generar temor y convertirse en barreras para acceder a este examen.

1. ¿La mamografía duele demasiado?

Mito. La mamografía puede producir una molestia temporal o sensación de presión debido a la compresión de la mama necesaria para obtener imágenes de calidad. Sin embargo, generalmente es un procedimiento breve y la intensidad de la molestia varía entre personas.

Informar al personal de salud si existe dolor o sensibilidad puede ayudar a hacer el procedimiento más tolerable.

2. ¿La radiación de la mamografía es peligrosa?

Mito. La mamografía utiliza una dosis baja de radiación ionizante. Cuando está indicada y se realiza con equipos adecuados, sus beneficios para la detección temprana generalmente superan los riesgos asociados a la exposición.

La decisión sobre cuándo realizarla debe considerar las recomendaciones médicas y las características de cada paciente.

3. ¿Solo las mujeres mayores deben hacerse mamografías?

Mito. Aunque el riesgo de cáncer de mama aumenta con la edad, la enfermedad también puede presentarse en mujeres jóvenes.

Las personas con antecedentes familiares importantes u otros factores de riesgo pueden necesitar una evaluación individualizada y controles antes de la edad habitual de tamizaje. Por eso, es recomendable consultar con un profesional de salud para determinar cuándo iniciar los estudios.

4. ¿Las mujeres con implantes mamarios no pueden hacerse una mamografía?

Mito. Las mujeres con implantes mamarios pueden realizarse este examen. Es importante informar al personal de radiología sobre la presencia de las prótesis, para que se utilicen las técnicas apropiadas y se obtengan imágenes que permitan evaluar el tejido mamario.

Los implantes no eliminan la necesidad de seguir las recomendaciones de detección que correspondan a cada mujer.

5. ¿La mamografía es solo para quienes tienen antecedentes familiares de cáncer?

Mito. Los antecedentes familiares pueden aumentar el riesgo, pero muchas mujeres diagnosticadas con cáncer de mama no tienen familiares con esta enfermedad.

EPS Famisanar señala que las mujeres entre los 50 y los 69 años sin síntomas deben realizarse una mamografía cada dos años. Las personas con antecedentes familiares u otros factores de riesgo deben consultar para establecer si necesitan comenzar los controles a una edad más temprana o seguir un esquema diferente.

Autoexamen, valoración médica y mamografía: herramientas complementarias

La detección oportuna del cáncer de mama requiere combinar diferentes medidas de acuerdo con las características y necesidades de cada mujer.

El conocimiento del cuerpo permite reconocer cambios nuevos; el examen clínico de mama facilita la evaluación por parte de un profesional, y la mamografía puede identificar alteraciones que todavía no producen síntomas.

Por ello, el autoexamen no debe considerarse una prueba capaz de descartar por sí sola la enfermedad. Incluso si una mujer no encuentra cambios, debe continuar con los controles y las pruebas de detección recomendadas para su edad y nivel de riesgo.

La recomendación también es consultar sin demora cuando aparezca una masa nueva, una secreción inusual por el pezón, enrojecimiento persistente u otra modificación que genere preocupación.

La importancia de la detección temprana en Colombia

La historia de Paula Colorado muestra cómo la identificación de una señal de alerta puede impulsar la búsqueda de atención médica. Su testimonio también recuerda que el diagnóstico de cáncer de mama puede llegar incluso a personas que mantienen hábitos de autocuidado y realizan revisiones periódicas.

En el país, la promoción de información confiable y la eliminación de barreras para acceder a las pruebas diagnósticas son aspectos fundamentales para mejorar la atención de las mujeres.

EPS Famisanar reiteró su invitación a conocer el propio cuerpo, acudir al médico ante cualquier cambio y realizar los exámenes recomendados según la edad y los factores de riesgo.

La principal recomendación es no dejar que el miedo, los mitos o la ausencia de antecedentes familiares retrasen una consulta. La detección temprana y la atención oportuna pueden contribuir a mejorar las posibilidades de tratamiento y los resultados de salud de quienes desarrollan esta enfermedad.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Cómo detectó Paula Colorado la señal de alerta que llevó al diagnóstico de cáncer de mama?

Paula Colorado, afiliada a la EPS Famisanar y sobreviviente de cáncer de mama, detectó una masa en su seno derecho mientras se realizaba el autoexamen. Tras ser remitida a un mastólogo, recibió un diagnóstico de cáncer de mama en etapa avanzada. Su experiencia la motivó a promover la importancia de conocer el propio cuerpo e identificar cambios que requieran atención médica.

¿Cuáles son las señales de alerta del cáncer de mama que se deben tener en cuenta?

Entre las señales que requieren valoración médica se encuentran la aparición de masas o bultos en los senos, secreciones por el pezón y enrojecimiento de la piel. También es importante prestar atención a cualquier cambio inusual en la apariencia o sensibilidad de las mamas y consultar oportunamente a un profesional de la salud.

¿Cada cuánto tiempo se recomienda realizarse una mamografía?

Según las recomendaciones divulgadas por la EPS Famisanar, las mujeres entre los 50 y los 69 años que no presentan síntomas deben realizarse una mamografía cada dos años. Sin embargo, quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de mama u otros factores de riesgo deben consultar con su médico para determinar si necesitan iniciar los controles a una edad más temprana o seguir un esquema diferente.

¿Cuáles son los mitos más comunes sobre la mamografía y por qué es importante realizarse este examen?

Algunos mitos frecuentes sostienen que la mamografía es demasiado dolorosa, que su radiación es peligrosa, que solo la necesitan las mujeres mayores o que los implantes mamarios impiden realizarla. Estas afirmaciones son falsas o imprecisas: el examen puede causar una molestia temporal, utiliza una dosis baja de radiación y puede practicarse en mujeres con implantes mediante técnicas adecuadas. Además, no tener antecedentes familiares no elimina el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La detección temprana y los controles médicos oportunos son fundamentales para identificar posibles alteraciones.