Cáncer de endometrio: ¿cuáles son sus síntomas y factores de riesgo?

El sangrado vaginal anormal, especialmente después de la menopausia, es uno de los principales signos de alerta. La detección temprana permite identificar la enfermedad en etapas iniciales, cuando la supervivencia a cinco años puede alcanzar el 90 %.
La reacción de los hombres al sentir un cólico menstrual Crédito: Freepik

Después del cáncer de cuello uterino, el cáncer de endometrio es el segundo tipo de cáncer ginecológico más frecuente. En Colombia según el Ministerio de Salud registra 8,8 nuevos casos y 1,8 muertes por cada 100.000 habitantes. Esta última cifra lo ubica como el tercero con mayor mortalidad entre los cánceres ginecológicos, después del cáncer de ovario y de cuello uterino.

El cáncer de endometrio se origina en el revestimiento interno del útero y ocurre cuando las células de esta capa comienzan a crecer de manera anormal.

Aunque puede presentar diferentes manifestaciones, el sangrado vaginal fuera de lo habitual es la principal señal de alerta.

¿Qué es el cáncer de endometrio?

Según los expertos el endometrio es la capa interna del útero. Durante cada ciclo menstrual se engrosa para prepararse ante un posible embarazo. Cuando este no ocurre, el tejido se desprende durante la menstruación y posteriormente vuelve a desarrollarse para iniciar un nuevo ciclo.

El cáncer aparece cuando las células del endometrio presentan un crecimiento anormal. De acuerdo con la información suministrada, el sangrado vaginal anormal está presente entre el 75 % y el 90 % de los casos.

Este síntoma puede aparecer después de la menopausia, entre periodos menstruales o mediante sangrados más abundantes, prolongados o irregulares de lo habitual.

Además, algunas mujeres pueden presentar dolor o presión pélvica persistente y pérdida de peso sin una causa aparente. Estos síntomas pueden estar relacionados con diferentes condiciones de salud y no necesariamente significan la presencia de un tumor ginecológico. Sin embargo, requieren valoración médica para determinar su origen.

“Ante la presencia de un sangrado vaginal fuera de lo habitual, especialmente después de la menopausia, es importante realizar una evaluación médica que permita establecer su causa. Una valoración oportuna puede orientar la necesidad de estudios adicionales y contribuir a identificar de manera temprana posibles condiciones de salud”, explica la médica Adriana Flórez, gerente médica de oncología para GSK Colombia.

Factores que pueden aumentar el riesgo

El cáncer de endometrio puede estar relacionado con una combinación de factores genéticos, hormonales y de estilo de vida.

Entre los factores asociados se encuentra la edad. El promedio al momento del diagnóstico se sitúa cerca de los 60 años, aunque la enfermedad también puede presentarse antes de la menopausia.

Otros factores relacionados con un mayor riesgo incluyen la obesidad, no haber tenido embarazos, determinadas condiciones hereditarias, como el síndrome de Lynch, y algunos cambios hormonales en el organismo.

La presencia de uno o varios de estos factores no significa que una mujer necesariamente vaya a desarrollar cáncer de endometrio, pero puede ser relevante dentro de la valoración individual realizada por los profesionales de salud.

Diagnóstico temprano: una oportunidad para actuar

Cuando existe sospecha de cáncer de endometrio, los profesionales de la salud pueden solicitar diferentes estudios para establecer la causa de los síntomas.

Entre ellos se encuentra la ecografía transvaginal, que permite evaluar las características del útero y del endometrio. También puede realizarse una biopsia endometrial, procedimiento mediante el cual se obtiene una muestra del revestimiento del útero para analizarla en el laboratorio.

“Si se confirma el diagnóstico, se deben realizar pruebas adicionales para establecer la extensión de la enfermedad y definir el tratamiento más adecuado”, afirmó la doctora Flórez.

La detección en una etapa temprana constituye un factor relevante para el pronóstico. De acuerdo con la información suministrada, cuando el cáncer de endometrio es identificado de manera temprana, la supervivencia a cinco años alcanza el 90 %.

Por ello, reconocer las señales de alerta y consultar oportunamente ante cambios que no son habituales puede facilitar la evaluación médica y, cuando corresponda, el inicio del proceso diagnóstico.

Tratamiento según las características de cada paciente

La cirugía es el principal tratamiento para la mayoría de las mujeres con cáncer de endometrio. Sin embargo, no todas las pacientes requieren el mismo manejo.

La elección del tratamiento depende principalmente del tipo de tumor, la etapa en la que se encuentra la enfermedad al momento del diagnóstico y otros factores individuales. Según estas características, puede ser necesario combinar diferentes alternativas terapéuticas.

Los avances científicos también han permitido conocer con mayor detalle las características moleculares de estos tumores. Esta información contribuye a ajustar las estrategias de tratamiento de acuerdo con las características tanto de la paciente como del tumor.

“Colombia ya cuenta con opciones de tratamiento para diferentes tipos y estadios del cáncer de endometrio, lo que amplía las alternativas terapéuticas y permite avanzar hacia una atención cada vez más personalizada para las pacientes”, menciona la doctora Flórez.

La importancia de consultar ante señales de alerta

El sangrado vaginal que aparece después de la menopausia, entre períodos o que cambia en cantidad, duración o regularidad debe ser evaluado por un profesional de la salud. Aunque puede tener múltiples causas, su presencia constituye una señal que requiere establecer su origen.

El reconocimiento de estos síntomas, la valoración médica y la realización de los estudios que sean indicados permiten avanzar en el diagnóstico y, cuando se confirma la enfermedad, determinar su extensión y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente.

En este contexto, la detección temprana continúa siendo un elemento fundamental frente al cáncer de endometrio, especialmente porque la identificación de la enfermedad en etapas iniciales está asociada con mejores posibilidades de supervivencia.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Qué es el cáncer de endometrio y dónde se origina?

Es un tipo de cáncer que se produce por el crecimiento anormal de las células del endometrio, que es el revestimiento interno del útero. Es el segundo cáncer ginecológico más frecuente después del cáncer de cuello uterino.

¿Cuál es el principal signo de alerta del cáncer de endometrio?

El síntoma más característico es el sangrado vaginal anormal, presente entre el 75 % y el 90 % de los casos. Puede aparecer después de la menopausia, entre periodos menstruales o manifestarse como sangrados más abundantes, prolongados o irregulares de lo habitual. También pueden presentarse dolor o presión pélvica persistente y pérdida de peso sin causa aparente.

¿Cuáles son algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio?

Entre los factores asociados se encuentran la edad, la obesidad, no haber tenido embarazos, algunas condiciones hereditarias como el síndrome de Lynch y determinados cambios hormonales. La enfermedad también puede presentarse antes de la menopausia.

¿Cómo se diagnostica y trata el cáncer de endometrio?

Ante la sospecha, los profesionales de salud pueden solicitar estudios como una ecografía transvaginal y una biopsia endometrial. Si se confirma el diagnóstico, se realizan pruebas adicionales para determinar la extensión de la enfermedad. La cirugía es el principal tratamiento para la mayoría de las pacientes, aunque el manejo puede combinar diferentes alternativas dependiendo del tipo y etapa del tumor y de las características individuales de cada paciente.