Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, una fecha que busca generar conciencia, promover la prevención y fortalecer la detección temprana de una enfermedad que sigue siendo uno de los mayores retos de salud pública.
En Colombia, esta conmemoración llega marcada por una profunda contradicción: mientras la ciencia avanza y la supervivencia mejora en varios tipos de cáncer, miles de pacientes siguen enfrentando barreras críticas para acceder a medicamentos y tratamientos oportunos.
De acuerdo con estimaciones de Globocan, para el año 2030 Colombia podría registrar cerca de 145.000 nuevos casos de cáncer, una cifra que evidencia un crecimiento sostenido frente a los 118.000 casos reportados en 2022.
Aun así, especialistas destacan avances importantes en la supervivencia de algunos tipos de cáncer gracias a la detección temprana, los hábitos saludables y la medicina de precisión.
“El progreso en supervivencia a cinco años ha sido significativo en varios cánceres. Aún falta mucho por hacer, pero los datos muestran una tendencia hacia la mejoría”, explicó el doctor Diego Mauricio González, coordinador de oncología de las Américas de AUNA y docente de la Universidad de Antioquia.
Prevención: una deuda que aún puede salvar vidas
Expertos coinciden en que entre el 30 % y el 50 % de las muertes por cáncer podrían prevenirse si se fortalecen estrategias de prevención y reducción de factores de riesgo como el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sedentarismo y la mala alimentación.
Mantener un peso saludable, realizar actividad física de manera regular y acudir oportunamente a controles médicos siguen siendo medidas clave para reducir el impacto de la enfermedad.
Otra cara del cáncer: retrasos que cuestan vidas
Sin embargo, mientras la ciencia avanza, la realidad para muchos pacientes es alarmante. La Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma lanzó una alerta contundente: 7 de cada 10 barreras que enfrentan los pacientes con cáncer en la sangre se deben a la entrega inoportuna de medicamentos.
Durante 2025, el programa SEBAS de la Fundación registró 500 barreras de acceso reportadas por 292 pacientes, con un tiempo promedio de espera de 79 días para recibir medicamentos, una demora que puede resultar fatal en enfermedades de rápida progresión.
“La situación tiende a empeorar. Los pacientes se sienten abandonados y la desesperanza crece cuando ni las tutelas ni las quejas garantizan el acceso a tratamientos que salvan vidas”, advirtió Yolima Méndez, presidenta de la Fundación.
Según la organización, el 74 % de los pacientes afectados están afiliados a EPS intervenidas, principalmente Nueva EPS y Famisanar, lo que evidencia que las medidas de intervención no han logrado garantizar una atención oportuna, especialmente para quienes padecen enfermedades crónicas y de alto costo.
Historias que reflejan una crisis silenciosa
Casos como el de David, un joven de 35 años con leucemia aguda que esperó durante seis meses un medicamento sin lograr recibirlo, o el de Mercedes, quien falleció tras perder el acceso al tratamiento que por más de dos décadas la mantuvo estable, reflejan el drama humano detrás de las cifras.
“Cada día de espera injustificada para una persona con cáncer representa la diferencia entre la vida y la muerte”, enfatizó Méndez.
Llamado a poner a las personas en el centro
Bajo el lema “Unidos por lo único”, la campaña internacional del Día Mundial contra el Cáncer 2025–2027 hace un llamado a poner a las personas en el centro de la atención, reconociendo que cada diagnóstico es una experiencia única que requiere respuestas oportunas, humanas y dignas.
Mientras la medicina de precisión abre nuevas oportunidades para mejorar la calidad y la esperanza de vida, pacientes y organizaciones insisten en que sin acceso real y oportuno a los tratamientos, los avances científicos pierden su sentido.
En Colombia, la lucha contra el cáncer no solo se libra en los laboratorios y hospitales, sino también en la garantía efectiva del derecho a la salud, un desafío que sigue siendo urgente y vital.