Celos y salud emocional: cuándo son normales y cuándo se convierten en un problema

Un psicólogo explicó cómo los celos aparecen en las relaciones y en qué momento requieren atención profesional.

La salud emocional y los celos fueron el eje de la conversación emitida en el programa Siempre Contigo de La FM, en la que el psicólogo Carlos Enrique Garavito Ariza explicó cómo esta reacción aparece en las relaciones humanas y cuándo se convierte en un problema que requiere atención profesional, a partir de la forma en que cada persona gestiona sus emociones y comportamientos.

¿Qué relación tienen los celos con la salud emocional?

Durante la entrevista, Garavito señaló que “sentir celos es una reacción normal”, asociada a mecanismos de protección aprendidos desde lo biológico, social y cultural. Indicó que esta respuesta puede aparecer en relaciones de pareja, amistades, familia o entornos laborales, cuando una persona percibe riesgo o pérdida de atención. Según explicó, la sensación activa un sistema de alerta que genera ansiedad e inquietud, lo cual no constituye en sí un problema.

El especialista precisó que la dificultad surge cuando los celos afectan el comportamiento, las relaciones sociales o el bienestar emocional. “El problema está en la magnitud de la respuesta”, afirmó, al advertir que conductas intrusivas o violentas pueden derivarse de una mala gestión emocional. Añadió que todas las personas experimentan esta emoción en algún momento y que negarlo no corresponde a la realidad humana.

Garavito subrayó que la clave está en lo que cada individuo hace con esa sensación. Explicó que expresar incomodidades y establecer acuerdos forma parte de las relaciones, siempre que exista reciprocidad y respeto. “Las relaciones implican negociación y adaptación”, dijo, al indicar que no es necesario aceptar todas las conductas del otro si afectan la tranquilidad personal.

¿Cuándo los celos se vuelven un problema y requieren terapia?

El psicólogo afirmó que los celos desmedidos no se resuelven solos y requieren acompañamiento profesional. “Eso requiere terapia”, sostuvo, al comparar estas dinámicas con otras conductas que la persona no logra regular por sí misma. Indicó que tanto quien presenta estos comportamientos como su pareja pueden verse afectados y replicar patrones aprendidos dentro de la relación.

Garavito diferenció los celos de otras conductas como la dependencia o la agresión psicológica. Aclaró que una persona manipuladora o controladora no actúa desde los celos, sino desde la agresión, lo que constituye una forma de violencia. “Eso no es un celoso, es un agresor”, enfatizó, al advertir sobre señales como amenazas de abandono o ataques a la autoestima.

También rechazó la idea de los llamados celos retrospectivos, al afirmar que “el pasado ya no está” y que juzgar relaciones anteriores responde a creencias que afectan la forma de entender el presente. Para el especialista, las relaciones saludables se basan en autonomía, límites y responsabilidad individual sobre las emociones.

Finalmente, Garavito indicó que ninguna relación debe asumirse como propiedad y que la salud emocional implica la capacidad de estar en pareja sin perder la identidad personal. “Los sentimientos son responsabilidades individuales”, concluyó, al reiterar que buscar ayuda profesional es una opción necesaria cuando los celos interfieren con la vida cotidiana.

*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM