Las células zombies están detrás del envejecimiento: científicos buscan detenerlas

La ciencia busca detener el envejecimiento, tratando con la base del cuerpo: las células.
La ciencia intenta detener el envejecimiento; apuntan a las células. Crédito: www.magnific.com

Las células también tienen un proceso de envejecimiento. La base de nuestro organismo, dado que cada órgano, tejido y componente natural están conformados por ellas, sufren un proceso que deteriora a los mismos y que permiten el desarrollo de diferentes enfermedades.

Aunque las células se dividen antes de morir; conforme el humano crece las células van haciendo lo mismo; aquello compone la edad biológica. Los extremos de los cromosomas se hacen más cortos con el paso del tiempo cada vez que una célula se divide, hasta que no logra replicarse más. No obstante, siguen activas, se acumulan y liberan sustancias que causan inflamación en los tejidos.

A este proceso se le llama Senescencia celular, que está vinculado con la reducción de la autofagia y con la reducción de las funciones mitocondriales (producen energía en las células).

Aunque es conocido que dormir bien, tener una alimentación saludable y hacer ejercicio ayuda a retrasar el impacto del envejecimiento celular, lo cierto es que los científicos buscan ir más allá y quieren evitar que las células se acumulen en los tejidos y produzcan las sustancias inflamatorias.

El cuerpo es capaz de eliminar estas células, pero como se mencionó anteriormente, la capacidad se va reduciendo. Un estudio científico determinó que son los macrófagos (glóbulos blancos que se encargan de la limpieza del cuerpo, 'comiéndose' las células muertas y dañadas) los encargados del proceso, pero que con el paso del tiempo la eficiencia de estos organismos se reduce.

¿Por qué las células comienzan a envejecer?

La piel se arruga, como parte de este proceso. Aunque también tiene otros factores. De acuerdo con investigaciones, la razón de este suceso es por razón de la molécula llamada prostaglandina E2 y el receptor EP2. Los investigadores creen que esta pequeña parte de las células limpiadoras comienzan a fallar, usando la glucosa para almacenarla en glucógeno y no produciendo energía para devorar a las partículas muertas o dañadas.

En 2021, un grupo científico trabajó con células de ratones viejos. Para evitar este daño, bloquearon el paso de información entre la prostaglandina E2 y el receptor EP2 en los macrófagos. Y demostraron que la memoria de los roedores intervenidos mejoraba.

Pero en el estudio 'La eliminación restablecida de neutrófilos senescentes por macrófagos residentes en los tejidos limita el envejecimiento de los órganos', realizada por ocho autores; determinó que además, los macrófagos son capaces de evitar el deterioro cognitivo, la fragilidad o la pérdida de masa muscular, así como la inflamación general.

Luego realizaron un proceso similar con tejidos humanos envejecidos y enfermos y estos tuvieron comportamientos parecidos. Pero no es algo tan sencillo de trasladar al sistema humano. Con los ratones se demostró que el envejecimiento se retrasaba y la esperanza de vida saludable aumentaba tras la eliminación de las células zombies.

A un paso de la práctica en humanos

Estas investigaciones están a un paso de ser aplicados en ensayos clínicos, pero es importante que se den a conocer los resultados para saber qué es seguro para los humanos y qué garantiza que sea eficaz, en la búsqueda de vivir mejor y más tiempo sin enfermedades asociadas con el envejecimiento.

Este estudio se une a diferentes impulsos en comunidades que hablan del biohacking, reconocidas en Europa o Estados Unidos y que ofrece un catálogo, costoso, de procedimientos y alimentos para que las células se mantengan jóvenes y retrasar el envejecimiento.