Un equipo internacional de astrónomos detectó y localizó emisiones de radio procedentes directamente de Beta Pictoris b, un exoplaneta gigante que orbita la joven estrella Beta Pictoris, a unos 60 años luz de la Tierra.
El hallazgo se realizó mediante MeerKAT, una red de radiotelescopios ubicada en Sudáfrica. Los investigadores sostienen que se trata de la primera detección de una emisión de radio auroral localizada de manera inequívoca en un exoplaneta.
El estudio, titulado 'Discovery of radio emission from the exoplanet β Pictoris b', fue elaborado por Kevin N. Ortiz Ceballos, Edo Berger y Yvette Cendes y publicado como preprint en arXiv el 15 de septiembre de 2026. El trabajo todavía no ha sido sometido a revisión por pares.
Científicos detectan una señal de radio proveniente de un exoplaneta
No, no es extraterrestre; por lo genera, la detección de una señal de radio procedente de un planeta situado fuera del Sistema Solar podría generar interpretaciones relacionadas con una posible comunicación inteligente. Sin embargo, no hay evidencia de que se haya generado de forma artificial.
De hecho, fue todo lo contrario, los investigadores identificaron ráfagas de radio rápidas y recurrentes, acompañadas de una fuerte polarización circular. Estas características son compatibles con un fenómeno conocido como inestabilidad máser de ciclotrón de electrones (ECMI).
Este mecanismo está relacionado con las emisiones de radio producidas por las auroras planetarias. Fenómenos similares pueden observarse en nuestro propio Sistema Solar, especialmente en Júpiter; en este escenario, partículas cargadas interactúan con el campo magnético del planeta y generan emisiones de radio que salen disparadas al espacio.
Beta Pictoris b tiene un campo magnético intenso
Uno de los aspectos más importantes del descubrimiento es que la señal de radio permite obtener información sobre el campo magnético de Beta Pictoris b. Los investigadores estiman que el campo magnético en la región donde se origina la emisión es de al menos 1.250 gauss, o 1,25 kilogauss.
La cifra es un límite inferior, por lo que el campo magnético real podría ser todavía mayor.
Una comparación entre este planeta y nuestro hogar, para la comprensión del lector, es que el campo magnético de la Tierra tiene una intensidad aproximada de 0,5 gauss en su superficie. Por ello, el campo estimado para Beta Pictoris b sería miles de veces más intenso que el terrestre.
La medición gauss es el cálculo de la densidad del flujo magnético o la fuerza de un campo magnético en un punto específico.
¿Cómo supieron que la señal provenía del planeta?
Determinar el origen exacto de la emisión era uno de los principales desafíos del estudio. Beta Pictoris b se encuentra dentro del mismo sistema que su estrella anfitriona, por lo que los investigadores necesitaban descartar que las ondas de radio procedieran de la estrella.
Para conseguirlo, utilizaron cuásares como referencias astrométricas, lo que permitió determinar con precisión la posición de la fuente de radio. Los cuásares son los núcleos galácticos (son luminosos y emiten mucha energía).
Los resultados situaron la emisión en la posición de Beta Pictoris b y no en la estrella Beta Pictoris. Esta localización es fundamental para atribuir la señal directamente al exoplaneta.
Un planeta joven y de rápida rotación
Beta Pictoris b es un planeta interesante para los astrónomos. Tiene una masa estimada de varias veces la de Júpiter y forma parte de un sistema planetario muy joven.
Además, el planeta presenta una rotación extremadamente rápida, de aproximadamente ocho horas sobre su propio eje.
La combinación de su gran masa, juventud y rápida rotación podría estar relacionada con la generación de su potente campo magnético. Los movimientos de material conductor en el interior de un planeta pueden actuar como una especie de dinamo y producir campos magnéticos.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Los campos magnéticos son una característica fundamental para comprender cómo funcionan los planetas. Pueden proporcionar información sobre su estructura interna, su rotación y la interacción con las partículas procedentes de su estrella.
También tienen relevancia para el estudio de la habitabilidad de otros mundos, ya que un campo magnético puede contribuir a proteger una atmósfera frente al viento estelar.
Beta Pictoris b es un gigante gaseoso y no constituye por sí mismo un candidato similar a la Tierra. Sin embargo, la técnica utilizada podría aplicarse en el futuro a otros exoplanetas y, eventualmente, ayudar a estudiar los campos magnéticos de mundos más pequeños.
Un resultado que todavía debe confirmarse
Aunque el descubrimiento representa un avance significativo en la observación de exoplanetas, existe una importante salvedad científica: el estudio es actualmente un preprint y aún no ha sido revisado por pares.
Por ello, serán necesarias nuevas observaciones independientes para confirmar la naturaleza de las emisiones, estudiar su comportamiento y determinar con mayor precisión las características del campo magnético de Beta Pictoris b.