Científicos descubren un planeta 'bebé', lo llamaron Elías

Fue descubierto en medio de revisiones de archivos antiguos; esto se sabe del exoplaneta
La formación planetaria es un proceso que continúa durante miles de millones de años. Crédito: www.magnific.com

Para la humanidad no ha sido sencillo observar la formación planetaria desde una edad temprana. Y aunque conocemos, gracias a experimentos y simulaciones cómo evolucionan los cuerpos celestes, lo cierto es que la ciencia no está tan avanzada para detectar el momento exacto en el que comienza a formarse cada uno de ellos; por eso, cada hallazgo es importante para los astrónomos, que ahora dieron con un planeta relativamente joven en comparación con muchos otros que han sido identificados y analizados a lo largo de la vida astronómica.

Se trata de Elías, un exoplaneta (planeta fuera del Sistema Solar que habitamos) que, de hecho, estaba registrado en los archivos del observatorio WM Keck; pero que no fue descubierto hasta hace poco. Superó todos los récords, puesto que había un empate entre cuatro mundos con más de 5 millones de años cada uno. Sin embargo, gracias al hallazgo de Elías 2-24 b, se determinó que es el más joven, porque apenas tiene 1 millón de años de haberse formado.

De acuerdo con Lucas Cieza, coautor de un estudio al respecto publicado en la revista The Astrophysical el 16 de septiembre de 2026, "nuestros modelos de formación planetaria ya tenían dificultades para explicar los anteriores poseedores del récord del planeta más joven conocido".

Además, indicó sobre el planeta 'bebé', que los mejores modelos construidos por el hombre de formación planetaria aún no comprenden procesos importantes de la formación, de tal manera que no hay datación específica de aquellos planetas de los que se tiene un registro y son considerados como los más jóvenes (sin contar a Elías).

El planeta 'bebé' que la Nasa descubrió en medio de archivos

Elías 2-24 b es tan grande como Júpiter según las primeras estimaciones y se encuentra a 450 años luz de la Tierra. Los científicos descubrieron que aún se encuentra envuelto en la atmósfera de gas y polvo. Un equipo analizó los datos captados por el Observatorio WM Keck de Hawái, centrándose precisamente en el cuerpo al que posteriormente nombrarían. Elías está rodeado por un disco de material y análisis anteriores hechos desde otros observatorios habían sugerido que dentro de ese disco podía haber algo.

Para determinarlo, se usaron coronógrafos, objetos que bloquean el resplandor de la luz de otras estrellas lejanas y captura la luz que rebota en los planetas que orbitan esas estrellas. Andrea Bernardi lidera el grupo investigativo detrás de este hallazgo y señaló en el estudio publicado al respecto que "los planetas deberían encontrarse dentro de los huecos, ya que los están esculpiendo"; se refiere a los espacios que hay entre los discos de materia. En uno de estos "encontramos a Elias 2-24 b".

Tiene un millón de años

Aunque para la humanidad un millón de años es inimaginable, lo cierto es que para los cuerpos celestes es poco. Se estima que la Tierra tiene cinco mil millones de años de formación y se calcula que está por la mitad de su vida. Por lo que el descubrimiento de Elías es importante para los científicos, dado que pueden estudiar desde pruebas fehacientes la formación de planetas.

De acuerdo con Cieza, la "galaxia genera nuevas estrellas y planetas, por lo que existen muchos en cada etapa de evolución", pero también explica que la tecnología no es suficiente para descubrir más exoplanetas como Elías.

¿Qué quieren hacer los científicos?

De acuerdo con una publicación de Space.com, los científicos esperan a que se habilite el coronógrafo del telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA. Es el más avanzado jamás enviado y consideran que esto permitirá realizar un estudio más profundo del espacio en general.

Cabe recordar que el telescopio, que se está formando desde la segunda década del presente siglo, tiene el coronógrafo más avanzado hasta la fecha en el espacio.

¿Cómo se forma un planeta?

Según la NASA, la formación de un planeta comienza en los viveros estelares, donde una densa nube de gas y polvo cósmico colapsa bajo su propia gravedad para dar nacimiento a una joven estrella rodeada por un disco protoplanetario giratorio. En este disco, las partículas microscópicas de polvo, hielo y roca comienzan a chocar y adherirse entre sí mediante un proceso llamado acreción, formando acumulaciones cada vez más grandes conocidas como planetesimales.

A lo largo de millones de años, estos planetesimales continúan colisionando y fusionándose debido a la gravedad, transformándose en protoplanetos y, eventualmente, en planetas completos. Dependiendo de su ubicación respecto a la estrella, los planetas cercanos retienen principalmente elementos pesados como roca y metal (dando lugar a los planetas terrestres), mientras que los ubicados en zonas más frías y alejadas logran capturar densas envolturas de gas y hielo, convirtiéndose en gigantes gaseosos.